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Piñeiro

Entre la multitud que se movilizó en la segunda edición de Ni Una Menos, estaba Rosa. Junto al grupo de jóvenes del movimiento La Poderosa, la mujer de Puerto Esperanza, viajó casi 300 kilómetros para hacer visible el reclamo de justicia por el femicidio de su hija Lieni Itatí “Taty” Piñeiro. Su voz también se escuchó arriba del escenario de la plaza 9 de Julio. Con palabras contenidas de bronca, dolor y furia, Rosa denunció, una vez más, la impunidad y el silencio que envuelve a la causa del asesinato de su hija.

En ese escenario de lucha y resistencia, Rosa dialogó con Revista Superficie. Contó que el asesino de Taty sigue suelto, que la justicia no responde, que el miedo es un fantasma que sobrevuela el pueblo de Esperanza, y que en estos cuatro años pasó de ser una madre y ama de casa, a una mujer aguerrida con sed de justicia. En su rostro de labios apretados, se nota esa transformación: “Quise venir a acompañar la marcha en Posadas. Esta es la fuerza de mi lucha por el caso de Taty, es una lucha constante que tengo y esto me ayuda a que se haga público, que la gente se entere, que no se olvide”.
Rosa nació en Oberá. Con tres meses de vida, junto a su familia se mudó a San Vicente. A los 16 años, ya en pareja, se trasladó a Puerto Esperanza y tuvo ocho hijos; uno falleció con dos meses debido a una grave enfermedad, “y a Taty me la sacaron”, dijo, y luego contó que hace ocho años se separó de su pareja tras aguantar tiempos de maltratos y desdichas. “A mis hijos siempre les hablé sobre las cosas malas y buenas, que sean buenas personas y traten de ir por buen camino”.
Fue el 12 de julio de 2012 cuando Rosa se enteró de la muerte de su hija, estudiante de 18 años, quien fue violada, asesinada, y luego hallada en un descampado de Puerto Esperanza. Hoy martes a las 15, desde la plaza San Martín de esa localidad, sus familiares y el movimiento barrial de resistencia villera “La Poderosa Misiones” convocan para recordar y exigir justicia por el esclarecimiento del crimen.
Con la consigna “Itati Piñeiro presente, ahora y siempre”, marcharán en conjunto con diferentes organizaciones sociales por las principales avenidas de Esperanza y a continuación se dará inicio a una serie de actividades recordatorias.
Desde el inicio, el caso estuvo atravesado por intereses políticos, dado que en Puerto Esperanza existen fuertes sospechas que señalan a Fabián Gruber, hijo del por entonces diputado provincial “Pato” Gruber y sobrino del intendente de la localidad, como el autor del asesinato de Taty. Sin embargo, la línea de acción que siguió la Justicia nunca investigó esta hipótesis.
El único detenido y acusado por la violación y femicidio de Taty, Hernán Céspedes, fue hallado suicidado diez días después en una celda de la Unidad Penal V de Puerto Iguazú, donde sus familiares denunciaron que era sometido a brutales golpizas para que se declare culpable. De esta manera, la investigación que decía llevar adelante el entonces juez de Instrucción Juan Pablo Fernández Rissi, se quedaba trunca. El magistrado, acusado por sus vinculaciones políticas con funcionarios cuyos familiares podrían estar vinculados a la causa, renunció en febrero de 2015 al cargo de Juez de Instrucción “para dedicarse a la actividad privada en Posadas”, según declaró.
La secuencia de discontinuidades, dilataciones e interrupciones que entorpecieron y/o desviaron la investigación del femicidio de Taty, generaron que aún no se haya cerrado la etapa de Instrucción y, por ende, no haya estimación de fecha para un juicio oral. La Instrucción se encargó de desestimar de manera permanente la línea que se abría a partir de la hipótesis de “crimen del poder” y, sin una investigación seria, no puede haber claridad ni justicia sobre los hechos que derivaron en la muerte de la joven.

¿Cómo está la causa?

La situación está quieta, los jueces se están tirando la pelota y nadie quiere tomar la causa porque nos mandaron a Iguazú y de allí a Eldorado. Nos vienen con cuentos, la justicia nos está negando el acceso al expediente, hoy no tenemos información. La caratula no se decirte cómo está y el juez que estaba a cargo era Saldaña, de Eldorado, pero él hace un año que no trabaja más y mandó el expediente a Iguazú, y de Iguazú mandaron a Eldorado y así…nadie quiere hacerse cargo.

¿Por qué se mantiene en silencio este caso?

Está involucrada gente del poder y los jueces no quieren quedar pegados entonces tiran la pelota de aquí para allá. La causa tiene sospechosos pero no quieren dar nombres. En Esperanza está involucrado el poder político y la policía, entonces es difícil que alguien de la sociedad salga a hablar.

¿Cómo actúa la sociedad en Puerto Esperanza?

En Puerto Esperanza hay un total silencio, nadie se involucra y tienen miedo, son amenazados, entonces la gente y la sociedad no se quiere meter.

¿Sufriste amenazas?

Los primeros tiempos me amenazaron, me ofrecieron plata y viviendas, pero yo no accedí a esas cosas y no le di el brazo a torcer. No tengo miedo. Ya perdí lo más preciado que tenía en mi vida y no me voy a callar.

¿En este tiempo, de qué manera fuiste procesando la causa?

Gracias a los chicos, a los amigos y a la gente que me apoya pude aprender muchas cosas. Hoy por hoy entiendo mucho más. Cuando paso esto yo no tenía noción de lo que sucedió, ni podía responder a una autoridad. Soy de poco estudio y no sabía. Entonces para mí era muy difícil y no entendía el lenguaje de las autoridades y los funcionarios públicos. Pero hoy entiendo la situación y todo lo que ha pasado y me puedo defender. Me hice más fuerte y no voy a dejar de luchar hasta que esto salga a la luz.

¿Cómo es un día tuyo en Puerto Esperanza?

Mi vida es la rutina de sobrevivir. Porque vivir ya no se puede vivir más, desde que la mataron a ella, me mataron también. Hoy sobrevivo por los otros hijos que tengo que son chicos y tengo que seguir luchando para terminar de criarlos a ellos y darle una enseñanza, de que sean unas buenas personas.

¿Qué pensás de la problemática de la violencia? ¿Qué les dirías a las jóvenes?

Les diría que no tengan miedo, que denuncien, que se hagan respetar, que no sean más víctimas de la violencia. Que no tengan miedo porque alguien las amenace, que salgan a gritar pidiendo auxilio porque si te quedas quieta, es peor.

¿Qué le dirías a los medios, la justicia y la sociedad?

Les pediría a los medios que divulguen y que la gente no se olvide de lo que pasó, no solamente a Taty sino a tantas chicas que tienen causas impunes. Que la justicia realmente actúe y se ponga a investigar para resolver nuestros casos. Hay que seguir en las manifestaciones y visibilizar más todo esto para que siga avanzando. Y que, realmente, el Estado se comprometa para que esto salga a la luz y la justicia avance.

(Fotografía: Ana Espinoza)

/// Más información en Superficie:
-“Tarde o temprano se sabrá quién o quiénes mataron a mi hija”
http://revistasuperficie.com.ar/tarde-o-temprano-se-sabra-quien-o-quienes-mataron-a-mi-hija.html
-Un juez al servicio de la impunidad
http://revistasuperficie.com.ar/un-juez-al-servicio-de-la-impunidad.html
-Apuntes sobre la renuncia del juez Fernandez Rissi
http://revistasuperficie.com.ar/apuntes-sobre-la-renuncia-del-juez-fernandez-rissi.html

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