Paritarias docentes: termina el corso y se inicia el conflicto

Tras el carnaval, vuelve la actividad en las escuelas y con ella el reclamo de aumento salarial. Las paritarias entre el Gobierno y los gremios, tanto oficialistas como disidentes, dan señal de largada pero aún no muestran resultados. Unos hacen como que piden reajuste según inflación, otros exigen corrección estructural de la grilla. Mientras mueve sus plumas en los carnavales, a la dirigente Marilú Leverberg no parece preocuparle el sueldo de $4.400 que ganan sus colegas (los maestros, no los parlamentarios), aunque luego se cruce con el ministro Jacobo por transmitir el pedido de un 38,6 % de incremento levantado por Ctera. El inicio de clases está a la vuelta del almanaque pero, tal como están las cosas, parece lejano.

Por Tania Piris Da Motta (*)

Pasaron las fiestas carnestolendas, con desfile de Marilú incluido (se la pudo ver muy rutilante en las pasadas comparsas de la localidad de San Javier), y comenzó el “baile” de las paritarias docentes. Al día siguiente del último feriado de las vacaciones, el sector docente ocupó parte del interés público (el que dejó libre el caso Nisman) con acampes, reuniones y declaraciones cruzadas, que dieron la pauta de un comienzo de ciclo lectivo que se avizora incierto en lo que hace al tema históricamente conflictivo: la recomposición del sueldo del trabajador de la educación.
Y es que los incrementos otorgados el año pasado dejaron al maestro de grado que recién se inicia (el llamado “cargo testigo”) en un piso de $4.400, según lo definido a nivel nacional como “salario mínimo docente” y que la Nación se encarga de asegurar a través del pago del “artículo 9”. El aumento conseguido en Misiones, luego de una durísima lucha, no permitió superar la barrera que se establece desde el Palacio Pizzurno, ese límite inferior que de tan inferior ya quedó incluso por debajo del salario mínimo, vital y móvil, fijado en $4.716. Así es: desde el 2015, ningún trabajador registrado de la Argentina puede cobrar menos de esa cifra, excepto un docente, claro está.
La recomposición salarial urge, como puede verse, y ese punto siempre es el primero de la agenda de negociaciones cuando se reanuda el ciclo lectivo, ya sea en el marco de atrasos históricos difíciles de remontar, ya sea en el marco de procesos inflacionarios como el actual, que concurren con los anteriores. Este año no es la excepción y aunque la masa docente aún no ha despertado del todo, el conflicto está en puerta.

Audiencia 1: Yo soy gremialista

Una de las reuniones realizadas al retorno de las vacaciones fue la que sostuvo el gobierno con la Intersindical Docente en el salón oval del Ministerio de Educación, en Posadas. Así lo informa la página web de la Unión de Docentes de la Provincia de Misiones (Udpm), gremio de base de Ctera e interlocutor “oficial” del sector docente (oficial y oficialista, si se recuerda que su titular, Stella Maris Leverberg, además de “vedette”, también es diputada nacional por la Renovación).
En el comunicado se ratifica que la Udpm pide el pago de la totalidad de lo trabajado el año anterior (deuda que siempre se arrastra al año siguiente) y un aumento salarial del 38,6%. Esta cifra, que ya había sido puesta sobre la mesa la semana anterior, fue calificada por el compañero de partido de Leverberg, el ministro Luis Jacobo, de “caprichosa” y “fuera de lugar”. (¿Cuán “caprichoso” y “fuera de lugar” resulta pasar de $4.400 a $6.100, cuando la canasta familiar supera, según algunas estimaciones, los once mil pesos?)
El cruce pudo haber sorprendido a propios y extraños, pero en realidad forma parte de la farsa acostumbrada entre funcionarios que posan de gremialistas y administradores del ajuste, que posan de representantes del pueblo, farsa que hasta puede incluir el preacuerdo de algún número como supuesto resultado de la “discusión”.
No hay que olvidar, por otra parte, que lo que pone en escena Leverberg a nivel provincial es lo que pone en escena Ctera a nivel nacional. El número que trae Marilú es el que resolvió la Federación y con el que Sonia Alesso se sentó a “discutir”, en un clima optimista de negociación, con el ministro Alberto Sileoni. Sólo que en este caso, se rumora que la oferta del Gobierno ronda el 25%, por lo que hasta se puede arriesgar el porcentaje final. Lo explicó la propia Leverberg en declaraciones a El Territorio: “Solicitamos el 38%, algunos se asombraron por el monto, pero es una decisión que se tomó con todos los gremios”.
Es por eso que, fuera de declamar la cifra a los cuatro vientos, la conducción de Udpm, según se aclara en el mismo comunicado, no va a hacer otra cosa más que a sentarse a esperar el resultado de las paritarias nacionales. El acta-acuerdo lo corrobora:

acta acuerdo
En este contexto, no debería sorprender que cuando Ctera acuerde a la baja de este 38,6%, Marilú se alinee nuevamente con la organización “madre” y reduzca sus pretensiones.
Para no restarle méritos al resto de los involucrados, vale aclarar que no sólo Udpm participó de esta mesa de diálogo y comunicación, sino además los “gremios amigos” Sadop y Sidepp (privados), Uda (ex nacionales) y Amet (técnicos), el cual, para ser precisos, pidió un 1,4 % más que sus colegas. Sin más compromisos que el pago del incentivo para este sábado y un adicional extraordinario por ayuda escolar, el encuentro pasó a un cuarto intermedio hasta el viernes.

Audiencia 2: Yo soy combativo

Lejos de allí, en la Asociación de Maestros de Montecarlo, se desarrollaba en forma paralela otra audiencia sobre el mismo asunto, pero en este caso entre dirigentes del Movimiento Pedagógico de Liberación (Mpl) -nucleamiento que aspira a su reconocimiento como organización sindical- y representantes del Consejo General de Educación, ente ellos, el jefe de Planeamiento Educativo, Alberto Galarza.
La reunión tuvo distinto encuadre pero similares resultados: un cuarto intermedio hasta el lunes, y ninguna definición acerca de porcentajes de aumento. La diferencia estuvo en el acampe y la asamblea que se montó alrededor y que le dio un tinte combativo a la acción del Mpl, presentada como el inicio del plan de lucha del 2015.

La propuesta salarial del Mpl se desmarca de los reclamos habituales porque incorpora la modificación de la grilla de puntos índice, que hoy por hoy significa una gran brecha entre primarios, segundarios y terciarios, pero tiene la desventaja de presentarse por etapas, ya que según explicaron sus referentes en el perfil oficial de facebook, “la modificación de los puntos índice sólo puede hacerse en la Legislatura, y por eso hay que esperar hasta mayo”.

Las etapas son tres: una en febrero (donde se lleva el básico a $3043,77 y se “universaliza” el adicional por zona del 20%, además de otras medidas “correctivas”); otra en julio (donde hay una primera modificación para llevar a 1.500 los puntos índice del cargo testigo) y la última en octubre (donde se elevaría este total de puntos a 1785). El incremento resultante al finalizar los tres tramos asciende al 46% para el cargo testigo y al 56% para el maestro con mayor antigüedad. No obstante, este impacto solo se vería en el nivel primario; en los otros niveles el aumento rondaría el 35% (es decir menos de lo que pide la Ctera), aun después de cumplidas las tres etapas.
Un cambio como éste significa una corrección fundamental de la matriz del sueldo docente, pero en términos nominales, el monto que cobraría en octubre el docente con un cargo testigo (el mayor beneficiado según esta propuesta) todavía está muy lejos de la canasta familiar: $6.414,74, apenas $300 más de lo que pide Marilú.
De todos modos, nada de esto pudo ser definido en la audiencia con los funcionarios gubernamentales, que se llevaron el documento y pusieron la excusa ya conocida: hay que esperar las paritarias nacionales. “Ellos apuestan al artículo 9, y de ahí no salen”, comentó Jorge Romero, activista de la organización.
Por ahora, sigue el acampe y las asambleas “con los presentes”, hasta que la asamblea provincial del sábado evalúe “medidas de acción directa” y “no toma de exámenes”. Sobre el no inicio de clases aún no se habla.

Todos somos docentes

Con la jornada del miércoles concluyó entonces una nueva edición de esa curiosa circunstancia que se da en el ámbito de la educación provincial: dos cabezas en el organigrama estatal: el Ministerio de Educación y el Consejo General de Educación; dos interlocutores para las negociaciones paritarias: la Intersindical y el MPL; gestiones simultáneas que involucran a uno y otro elemento de cada par, y que parecen correr cada una por su propio carril, sin punto de contacto. Paralelismos que llevan a formular la pregunta: ¿dónde, finalmente, se dirime el conflicto?
Hay otros actores que están por fuera de estas dos instancias de diálogo paritario pero que participan del debate público sobre el tema y tienen presencia en el sector.
La Udnam -que integra el Frente Gremial Docente y que fue excluida de la Intersindical a pesar de tener la inscripción gremial correspondiente-, ratificó la postura de no iniciar las clases y su dirigente, Estela Genesini, criticó (como lo hizo el 95% de los conectados a redes sociales) la incursión carnavalesca de la diputada-gremialista. En la sede del sindicato en Posadas habrá asamblea provincial el próximo miércoles, con “mandatos por escuelas”.
Tribuna Docente, agrupación conformada por el PO e independientes, con presencia en Eldorado e Iguazú, levanta la línea de hacer una gran asamblea, “transversal” a todos los sindicatos y agrupamientos, con delegados que representen, cada uno de ellos, a la misma cantidad de docentes, y que tomen las decisiones que requiere el momento, según indicó su referente Mario Coutouné.
Los protagonistas fundamentales, a todo esto, son los 30 mil docentes que pueblan las aulas de las escuelas primarias y medias a lo largo de la provincia y que el próximo lunes deben presentarse a sus lugares de trabajo para empezar a remontar la cuesta de todos los años, la de la crisis de la educación pública.
Los próximos días, como suelen decir los periodistas, serán decisivos. ¿Dónde, finalmente, se dirime el conflicto? Se puede contestar, basándose en la experiencia del año pasado: donde irrumpa la movilización de la base docente.
La docencia es un gigante dormido. Pero puede despertar, como lo demostró la protesta del 2014, jalonada por marchas, tomas, acampes, cortes de ruta, cortes de puente y actos de resistencia a la represión. Y allí no habrá antifaz que salga indemne.

docente sombrilla marcha
(*) Cronista de revista superficie. Docente.
Crédito de las fotos: La voz de Misiones y Tania Piris Da Motta