Operación desastre: acerca del rol de los medios paraguayos

El gobierno paraguayo de Horacio Cartes no ha conseguido hasta el momento posicionarse como un “populismo de derecha” con tintes eficientistas, con lo cual perdió legitimidad incluso entre sus votantes. Es por ello que en estos días ha mantenido reuniones “privadas” con varios periodistas famosos de ese país. Se presume que los periodistas dieron al presidente “consejos de imagen” y el gobierno, por su parte, realizó una tarea de cooptación de esos comunicadores que ya se sabe que no son justamente “difíciles”1.

La contracara de esta situación es la represión a los docentes, campesinos y aquellos comunicadores que tienen intenciones de contar y mostrar lo que está sucediendo en el país. En tanto, los periodistas “dependientes” reproducen y legitiman el discurso represor. Los medios de comunicación hegemónicos continúan con sus estrategias de desinformación y manipulación.

Los periodistas “independientes” se encuentran en un momento de fragilidad y desprotección. A principios de este año Paulo López, reportero de E’a, fue apresado y golpeado durante una manifestación cuando trataba de investigar las causas de la represión en una manifestación por la suba del pasaje2. Asimismo Santiago Ortiz, corresponsal de TeleSur, resultó con algunas heridas en la cabeza a causa de los balines de goma lanzados por los antimotines en una manifestación docente realizada el pasado 28 de agosto. Otro herido fue el reportero gráfico del diario Última Hora, Carlos Benítez, quién recibió un golpe en la cabeza por parte de efectivos policiales3.

La acumulación de la riqueza tiene su correlato en la concentración de los medios

En un excelente trabajo de investigación, Diego Segovia (2010) plantea la hipótesis de que la misma concentración que se observa a nivel “propiedad” se hallará también en los medios de comunicación y la distribución del poder simbólico.

A nivel geográfico Paraguay es el país con mayor concentración en materia de diarios impresos por habitante y a la vez estos medios se encuentran situados y focalizan en las urbes excluyendo a las poblaciones alejadas de los centros urbanos. De esta manera se reproduce una exclusión “simbólica y material” (Segovia, 2008: 46).

Segovia rastrea los negocios que tienen los dueños de los medios y arma un mapa de vínculos a partir de datos empíricos con el objeto de determinar concretamente los intereses económicos y políticos. El autor advierte que se trata de una aproximación ya que hay muchos datos que circulan como “confidenciales” e incluso se habla de actividades ilícitas.

Segovia señala que los grupos empresariales en Paraguay son siete: Grupo Zucolillo, Grupo Vierci, Grupo Dominguez Dibb, Grupo Wasmosy, Grupo Ángel González y Grupo Rubín. Ellos controlan el 90% de la información circulante en el Paraguay.

El autor clasifica la concentración en vertical y horizontal. La concentración vertical implica que un solo medio tiene un gran alcance, este tipo de concentración está liderada por ABC Color en prensa escrita (diario con mayor tirada), familia Rubín en radio y en televisión los conglomerados de Ángel González y Vierci. En tanto, la concentración horizontal implica que un mismo grupo tiene varios medios, esta es liderada por el grupo Vierci que tiene un diario, dos emisoras de radio y dos canales de tv. El resto de los grupos (Wasmosy, Domínguez Dibb y Chena) también concentran a nivel horizontal. Los medios más importantes del Paraguay se encierran en estos pocos grupos. Todos ellos tienen además inversiones en otros campos de la economía y en muchos casos esos medios de comunicación más que negocios en si mismos son instrumentos de presión política para el buen funcionamiento de sus demás empresas.

La historia de los medios impresos está íntimamente relacionada con el largo proceso dictatorial de Alfredo Stroessner (1954–1989). Hoy los diarios más importantes (por su tirada y alcance) son el Última Hora, que tiene antecedentes desde 1958 bajo otro nombre y el ABC Color, de Aldo Zucolillo, el periódico se inaugura en 1967 con la presencia de Stroessner en el acto y alabanzas a su gobierno por parte del dueño del medio.

La transmisión televisiva data del 29 de septiembre de 1965, Canal 9 Tv Cerro Corá, como propietarios del medio: Mario Abdo Benítez y Gustavo Stroessner Mora.

En 1981 aparece Teledifusora Paraguay SA, de Nicolás Bo Parodi, siempre en la misma línea oficialista. Otros canales surgirán después, pero estos casos nos muestran que el origen de algunos de los medios de comunicación más importantes del Paraguay está vinculado estrechamente con la dictadura cívico militar de Stroessner, que no solo fue una de las más largas de América Latina, sino que cuando encuentra fin en 1989 tendrá como continuidad el protagonismo del Partido Colorado en el poder, con lo cual los actores vinculados a la dictadura preservarán sus espacios. En la transición a la democracia en Paraguay no hubo juicios, ni castigos. Esto tiene como consecuencia que los represores no solo detenten en la actualidad poder económico y político sino que se encuentren conviviendo en la sociedad civil. En Paraguay conviven represores y víctimas de la dictadura, ellos transitan por espacios comunes. Los grupos empresariales con monopolio mediático deben el origen de sus capitales a la dictadura.

En cuanto a los medios públicos existen algunos consolidados en radio que hasta 2008 son utilizados fuertemente para propaganda política oficialista. Estos medios viven una primavera democrática durante el gobierno de Lugo, pero con el golpe del 2012 se censuran todos los programas radiales progresistas o de izquierda y de regreso el partido colorado vuelve a tomar las radios públicas junto con el gobierno en el año 2013. Bajo esta configuración, tal como afirma el autor que venimos desarrollando, las políticas de comunicación históricamente se han dado por el prebendarismo y la censura, ambos comandados por la Asociación Nacional Republicana (ANR) más conocida como Partido Colorado.

A nivel televisión la TV Pública de Paraguay se inaugura en 2011, con un alcance muy bajo entre la población, pero una propuesta comunicacional interesante, diversa, educativa, cultural, no propagandística. La entonces Tv Pública forma parte de toda una propuesta comunicacional del Estado que se genera a partir de la creación de la Secretaría de Comunicación e Información (SICOM). Inmediatamente después del juicio a Fernando Lugo, la televisión fue intervenida por el nuevo gobierno de Federico Franco, gobierno golpista, de facto. En los días posteriores al golpe “blando”, sucedido el 22 de junio de 2012, la TV Pública se convierte en el bastión de la resistencia, allí se sucedieron los micrófonos abiertos (disponibles en youtube) y se realizó un campamento de gente que protestaba por la situación del país.

Con el gobierno de Cartes, cambia el nombre de la emisora y pasa a ser Paraguay TV (nótese que se retira la palabra “pública”), cambia la imagen corporativa y desaparecen todos los programas con “contenido político”.

La importancia de los diarios no radica en la cantidad de lectores que tienen los periódicos del país, sino en su capacidad de situar agenda y de establecer narrativas que serán replicadas y multiplicadas por los demás medios de comunicación después.

Los medios alternativos y comunitarios son sobre todo radiales. Ellos tienen bajo alcance, no están necesariamente articulados, con excepción de la primavera democrática (2008–2012), sufren un alto grado de represión y persecución, sobre todo aquellas radios que se encuentran en las zonas rurales, donde los comunicadores son también dirigentes campesinos.

Actualmente los medios digitales y redes sociales son muy importantes en el acceso a información que los grupos monopólicos marginan, es decir, en la democratización de la comunicación, pero no toda la población paraguaya accede a Internet teniendo en cuenta que todavía hoy hay un alto porcentaje de población rural en el país.

La corrupción y el EPP: los temas favoritos de los MCM

Periodistas que participan de reuniones privadas con Cartes.
Periodistas que participan de reuniones privadas con Cartes.

Periodistas que participan de reuniones privadas con Cartes.

Entre los temas de comunicación política resaltan la “corrupción”, enfatizando siempre en la “corrupción hormiga”, es decir, en el eslabón más débil de una cadena de negocios y negociados.Entre las consecuencias de este tipo de narrativa observamos que se realiza una construcción moral de un imaginario que destaca más la corrupción que el problema de la “desigualdad”; además se termina vinculando a la corrupción no a los desfalcos generados durante la dictadura que tienen graves consecuencias en el presente sino a una construcción de una naturaleza del “paraguayo corrupto desde su nacimiento” con lo cual se atribuye a valores intrafamiliares y se traslada el problema de un ámbito público hacia uno privado.

Otro de los temas favoritos de estos medios de comunicación gira en torno al EPP y la construcción de un fantasma alrededor del mismo que se utiliza para demonizar a los sectores opositores al gobierno (sean progresistas o de izquierda), a los campesinos e indígenas y generar escenarios del terror con la intención de paralizar mediante el miedo. Lo concreto es que el Ejercito del Pueblo Paraguayo (EPP) dista mucho de ser “el gran problema del Paraguay” tal como lo monta la propaganda.

Por si no queda claro, los grandes problemas del Paraguay son la pobreza extendida, la concentración de la tierra, los daños que genera el agronegocio, el poder de las elites transnacionales, la represión que sufren los campesinos e indígenas en manos estatales y paraestatales, las migraciones internas y externas a causa de la expulsión del campesinado, el stronismo enquistado en los tres poderes del Estado (ejecutivo, legislativo y judicial) y el autoritarismo difundido en los medios de comunicación.

Durante el gobierno de Fernando Lugo, la discusión sobre las tierras y las ocupaciones campesinas despertaron la alarma de la oligarquía terrateniente y desde los medios masivos de comunicación se instaló de manera sistemática la idea de que desde el Estado se promovía la violación del derecho a la propiedad privada, a través de la instigación a las ocupaciones de tierra. Un ejemplo lo hallamos en el artículo del diario ABC Color del 4 de febrero de 2012: “la orden presidencial por la cual se ordena a los militares a realizar tareas de mensura y amojonamiento en las tierras de Ñacunday, departamento de Alto Paraná, demuestra la existencia de un proyecto político de contramano a las instituciones que promueven la justicia, la paz pública y el orden legal”.

Los sectores conservadores y oligárquicos de la política paraguaya cuentan con todos los medios de comunicación para imponer sus imaginarios y representaciones. La promoción del miedo, el sectarismo y la xenofobia son sólo algunas de las estrategias utilizadas por los medios para intentar desmovilizar e inmovilizar a la sociedad civil, con el propósito de restarle participación en el campo de las decisiones políticas.

Fuentes:

Bibliografía:

Notas:

1Cartes recibió consejos de periodistas en reunión “privada”, indican; Periodistas ya ven “mejoras” tras reunión con Cartes.

2Por “preguntar”, periodista del E’a fue golpeado y apresado frente a comisario en la Tercera.

3Incidentes en marcha docente por el microcentro de Asunción.