La revolución es posible: la historia de Félix, un comunista paraguayo exiliado...

La revolución es posible: la historia de Félix, un comunista paraguayo exiliado en Posadas

Félix Rodríguez junto a su esposa Casilda Bogado. Archivo personal de Félix Rodríguez.

El artículo que presentamos a continuación pertenece a Verónica Inés Magriñá y es parte de su investigación de grado para obtener el título de Licenciada en Historia (UNaM). Su trabajo se centra en la historia de Félix, maestro rural, exiliado político y miembro del Partido Comunista, que se integró al grupo armado del Frente Unido de Liberación (FULNA) durante la dictadura stronista. La militancia de Félix lo llevó a exiliarse en Posadas en 1960, allí continuó trabajando en pos de la liberación de su querido Paraguay.

Por Verónica Inés Magriñá (*)

Revolución en el Paraguay de Stroessner: una historia de vida

Félix creyó que la revolución era posible más allá de las consecuencias y riesgos para la vida propia y la de su familia. Esto nos lleva a preguntamos específicamente acerca de las condiciones sociales, históricas y políticas que hacen posible el surgimiento de una cultura política contra–hegemónica orientada a la construcción de un modelo de sociedad basado en las ideas de justicia, equidad, soberanía y democracia.

En los estudios sobre Paraguay encontramos aportes insoslayables a la hora de analizar la historia reciente. El Informe Final de la Comisión de Verdad y Justicia (CVJ) ofrece una explicación acerca del surgimiento y desarrollo del régimen instaurado por el general Alfredo Stroessner en diálogo con los procesos políticos precedentes, como la Guerra del Chaco (1932–1935) y dictadura del general Morínigo (1940–1947).

Tal es la repercusión de esta temática que ha ido creciendo el interés en Argentina por el estudio de la población paraguaya. Los investigadores de las Ciencias Sociales prestaron atención a los fenómenos de la movilidad entre la frontera argentino–paraguaya.

Ante la proliferación de estos estudios surgen algunos criterios clasificatorios: el primero reúne aquellos escritos como autobiografías testimoniales, publicados durante y después del gobierno dictatorial del general Alfredo Stroessner (1954–1989), narrados por sus protagonistas en un tono anecdótico, acerca de lo vivido durante este periodo. La importancia de estos escritos reside en que adquieren formato de denuncia al dar a conocer aspectos y hechos de violación de los Derechos Humanos cometidos por el gobierno de facto. Aquí se incluyen las publicaciones de Juan Ventre Buzarquis en Prisión, Torturas y Fuga, Martín Almada Paraguay, la cárcel olvidada. El país exiliado, y Carlos Luís Casabianca Enfoques Polémicos, entre otros.

El segundo abarca un conjunto de escritos académicos elaborados por investigadores sociales desde la década de los noventa hasta la actualidad, en los que predomina la perspectiva de Annales en el análisis, mediante aportes científicos (Cfr. Arellano, 2005; Céspedes y Paredes, 2004; Silva y Duré Venegas, 2007; Niella, 2001; Welbach, 2008).

Asimismo, presenta radical importancia el trabajo del CEDAPPA1 “Memoria. Exilio paraguayo en la frontera argentina”. Comisión de Verdad y Justicia del Paraguay. Posadas. 2006. Allí se exponen los testimonios de exiliados paraguayos residentes en la provincia de Misiones, víctimas de la dictadura stronista.

Desde esta contribución, nos interesa rescatar la experiencia de Félix y su entorno social, con respecto a la formación de la cultura política en el Paraguay de los años ‘50 y ‘60, tiempo en que se desarrolló la lucha armada como resistencia a la dictadura stronista.

Sus primeros contactos con el partido comunista

Félix Ramón Rodríguez nació en 1917 en Cangó y Bobi, un pueblo localizado en el departamento de Itapúa en Paraguay. En 1929 se instaló junto a su familia en Posadas, ya que su mamá poseía ofertas para trabajar como cocinera en una casa de familia y luego en un hotel. En las propias palabras de Félix, las carencias vividas durante la infancia contribuyeron a la construcción de su identidad como revolucionario, ya que él se reconocía como una persona de bajos recursos, con dificultades para asistir a la escuela y que por ello tenía que rebelarse, hacer algo para cambiar su contexto.

En esa ciudad Félix conoció a Marcos Kanner, el líder del partido comunista, cuando era apenas un adolescente. Participó junto a sus hermanos con Marcos Kaner en los actos del día del trabajador en la plaza 9 de julio, frente a la Casa de Gobierno. Esa primera experiencia de militancia significó empezar a tomar postura frente a un hecho concreto, la conmemoración del día del trabajador y por ende el reclamo de sus derechos, que más tarde, cuando se convirtió en docente, lo llevó a luchar por los derechos de su profesión.

Félix pudo concluir sus estudios en medio de diversas vicisitudes, en la ciudad de Villarrica, donde conoció a Casilda, su esposa y madre sus seis hijos. Unido al ejercicio de su profesión, maestro, se forjaban sus ideales revolucionarios, ya como miembro del Partido Comunista, lo que se vislumbraba en el discurso y las acciones que empleaba como maestro en San José de Dos Arroyos. Así se evidenciaba la cultura política que Félix cimentaba desde pequeño. En efecto, mientras cursaba sus últimos años de secundario en la escuela Normal Villarrica, un grupo de estudiantes lo invitaron a participar de las reuniones del Partido Comunista y le asignaron una tarea específica, la de “organizar a la juventud”.

Una vez afiliado al partido, le asignaron a Félix la tarea de reunir un grupo de estudiantes dentro de la escuela que organizara actividades para conseguir elementos de estudio, defender la currícula frente a los profesores que no dictaban clases de acuerdo a la misma, y facilitar la permanencia en la institución de aquellos alumnos con mayores dificultades económicas. Esto había alimentado el espíritu de justicia de Félix, que creía haber encontrado, a través de las actividades asignadas a su célula, la forma de defender los derechos del estudiantado, le había posibilitado “hacer la revolución” desde el llano, tal como él lo ansiaba.

Al igual que otros jóvenes de la época, a los pocos días de recibirse de maestro, Félix y Casilda, recientemente casados, son llamados junto a otros maestros para cubrir los puestos de docentes que se encontraban en huelga pidiendo la laicización de la educación en el país, en el pueblo llamado San José de Dos Arroyos, a pocos kilómetros de Villarrica. En ese momento Félix expresó su descontento respecto de la expulsión a docentes por defender la postura laicista de la educación, dejando entrever su ideología política ligada al PCP. Félix estableció su postura frente a la enseñanza religiosa que se alineaba dentro de la corriente laicista, que en síntesis significaba la implementación de educación laica, sin credos religiosos.

La conciencia social y una imagen de la sociedad guiaban la práctica política de Félix, que veía la sociedad dividida entre ricos y pobres, entre quienes tenían mucho y quienes no tenían nada. La creciente desigualdad social y política, y la percepción de la impotencia para progresar económicamente solidificaron aún más esa concepción. Félix observaba a su alrededor, y observaba que no había otra forma de cambiar la realidad más que a través de la revolución. “Había que rebelarse” repite en varias oportunidades como si no hubiera escapatoria, como si estuviera respondiendo a un destino ya marcado desde la cuna. Esto conformará su cultura política, según la cual había que preparar a las masas, hacerlas tomar conciencia de su situación de injusticia, y mostrarles que la solución era unirse para luchar contra el sistema burgués. Sólo de esta forma se podrían superar las contradicciones propias del sistema y conformar una sociedad más justa, basada en los valores democráticos y patrióticos.

En Villarrica Félix tomó contacto con trabajadores rurales para convencerlos de entrar al partido, para formar un grupo que defienda sus derechos ante el gobierno. Apelaba a la idea de justicia social, que sólo sería lograda si tomaban conciencia de su clase social y aunaban fuerzas frente a los patrones. El fin era ayudarlos a organizarse para defenderse de los abusos de sus patrones y así adquirir conciencia de clase.

Debido a la persecución del gobierno, Félix debió salir de su país hacia la Argentina, y por cuestiones económicas decidió instalarse en Encarnación junto con su familia. Durante su permanencia allí, Félix seguía militando en el partido a escondidas de su familia, con la tarea de ayudar a los exiliados de 1947 a salir y entrar del país de forma clandestina, consiguiéndoles alojamiento y haciendo el nexo con otros integrantes del partido.

Desde el exilio en Buenos Aires, algunos paraguayos comunistas organizaron en 1959, un movimiento armado denominado Frente Unido de Liberación Nacional (FULNA) con el fin de derrocar al gobierno de Stroessner, basados en la ideología foquista2 heredada de la revolución cubana. En este grupo armado participó Félix desde Villarrica como un engranaje más en su militancia dentro del Partido Comunista.

La participación en el FULNA por parte de Félix es la síntesis y la culminación de un proceso de formación ideológica e identitaria, que se gestó desde su adolescencia y juventud. La agrupación guerrillera se convirtió en el canal para expresar la inconformidad y los reclamos primero individuales luego sociales que él tenía hacia el régimen autoritario. Para Félix era muy importante la lectura de libros que ayudasen a la formación y toma de conciencia política de los miembros del FULNA. Entre ellos había adolescentes que no tenía experiencia de militar en partidos y otros eran profesionales, militares y obreros que habían participado de movimientos y organizaciones juveniles y tenían conciencia política.

Félix fue apresado y luego consiguió su libertad en 1960, pero tuvo que exiliarse en Posadas por estar perseguido por al dictadura de Stroessner. Su trabajo en el Club de Discapacitados de Posadas da cuenta de que seguía manteniendo los mismos ideales, pese a la situación de exilio, el fracaso de los intentos armados en Paraguay y la represión que había recibido por ser militante del PCP y del FULNA. Una vez instalado en Posadas, Félix tomo contacto inmediatamente con otros exiliados radicados en la ciudad, comunistas, y con ellos organizaban actividades para ayudar a los presos políticos desde la frontera.

Otro testimonio contaba que conoció a Félix cuando fue enviado por el Partido Comunista a la casa donde él vivía, para preparar una incursión clandestina al departamento de Caaguazú con el fin de organizar un movimiento campesino en la región.

Identidad, revolución y exilio

Los continuos desplazamientos en la frontera dieron por resultado una construcción de la identidad peculiar en la vida de Félix. Extranjero, exiliado, comunista y revolucionario son algunas de las denominaciones con las que se identifica Félix y es objeto de nuestro estudio intentar desentrañarlas a lo largo de este trabajo. Como primer intento diremos que la base para la construcción de estas categorías identitarias es la percepción que hace de la violencia ejercida por el Estado durante toda su vida. Por ello creemos necesario recurrir a los recuerdos de Félix sobre las oportunidades en que tuvo que desplazarse entre Argentina y Paraguay, que son de suma significancia para comprender el proceso de construcción del perfil del revolucionario, como él mismo se reconocía.

Hemos estudiado sobre la formación, desarrollo y reproducción de las ideas de cambio y revolución en la vida de Félix como pilares básicos de la construcción de su identidad como paraguayo, maestro y revolucionario. Hemos entendido que las acciones que lo guiaban respondían a estos ideales que en su conjunto formaban su ideología, su forma de ver la vida y actuar en consecuencia. Félix fue un hombre de su época, y como tal respondió a las mismas circunstancias que miles de paraguayos a quienes les tocó vivir en una sociedad llena de injusticias y desigualdades. Es por ello que muchos como él decidieron participar activamente en la construcción de una nueva realidad, generar el cambio profundo en la sociedad, con el entusiasmo que generaba el espíritu revolucionario de los acontecimientos que se sucedían en el mundo. Con ese entusiasmo, los ciudadanos paraguayos se lanzaron a la lucha armada por la instauración de un régimen democrático bajo la ideología comunista.

La red de amistad que rodeaba a Félix, lo llevó a exacerbar esas ideas que venía teniendo en forma independiente, haciendo una evaluación de sus condiciones materiales de existencia. Esto se evidencia cuando comenzó a participar de las actividades del Partido Comunista y luego en las acciones revolucionarias del FULNA, en que las ideas que se originaron y desarrollaron primero de manera individual luego son condensadas en sus relaciones sociales con grupos de pares que comparten sus ideas y agregan y completan sus ideas dando coherencia, sentido de pertenencia e identidad.

(*) Licenciada en Historia.

Bibliografía:

  • ACEVES LOZANO, Jorge E. “Un enfoque metodológico de las historias de vida.” Publicado en: Proposiciones, Nº 29. 1999.
  • ARELLANO, Diana. Movimiento 14 de Mayo para la liberación del Paraguay. Memorias de no resignación. EDUNAM. Posadas. 2005.
  • CASABIANCA, C. Enfoques Polémicos. Ed. Arandurá. Asunción. 2005.
  • CHIAVENATO, Julio. La Guerra del Petróleo. Ed. Punto de Encuentro. Buenos Aires. 2005.
  • CEDAPPA (Centro de Estudios, Documentación y Archivo del Pueblo Paraguayo en Argentina). Memoria “Exilio paraguayo en la frontera Argentina” II Audiencia Pública Internacional, FHyCS-UNaM, Posadas, 2007.
  • CÉSPEDES, R. y PAREDES, R. “La resistencia armada al stronismo: panorama general”. En: LACHI, Marcelo (compilador). Insurgentes. La resistencia armada a la dictadura de Stroessner. Arandurá. 2004.
  • COMISIÓN DE VERDAD Y JUSTICIA DEL PARAGUAY Anive haguä oiko. Informe Final. Tomos I, II y VIII.
  • DURÉ VENEGAS, V; SILVA, A. “Guerra de Guerrillas como Guerra del Pueblo”. En: La resistencia armada a la dictadura de Stroessner. Revista NOVAPOLIS. Nº 8. Ed. Paraguayglobal.com. Publicado en: http://novapolis.pyglobal.com/08/novapolis8.pdf. 13/05/07.
  • NIELLA, G. Los trabajos de Don Juan. Tesis de Licenciatura en Antropología Inédita. FHyCS. UNaM. 2001
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  • VENTRE BUZARQUIS. J. Prisión, torturas y fuga. Asunción. 2007.
  • WELBACH, E. Las Prácticas Políticas de las organizaciones Político Militares desde el exilio 1970–1989. Inédito, 2008.

Fuentes orales:

  • Entrevistas realizadas desde 2006 hasta 2009 a Félix Ramón Rodríguez, Partido Comunista Paraguayo.
  • Entrevistas de la Comisión de Verdad y Justicia de Paraguay a Félix Ramón Rodríguez, Ananías Maidana, y Alberto Cano (2006–2008). PCP.
  • Entrevista a Ahissa Céspedes, 2010. Partido Comunista Argentino.
  • Entrevista a Félix Sandoval, 2010. Partido Comunista Argentino.

Notas:

1Centro de Estudios, Documentación y Archivo del Pueblo Paraguayo en la Argentina.

2El foquismo es una teoría de la lucha armada que propone la instalación de “focos” de rebelión (pequeños grupos de combate), para dividir las fuerzas adversarias, que deberían ser hostilizadas de manera sistemática, sin caer en un enfrentamiento directo con fuerzas regulares. Se aplicó exitosamente en las experiencias cubana y vietnamita, y frustradamente en Bolivia y algunos países africanos. Su desarrollo doctrinario más acabado lo realizó Ernesto “Che” Guevara, por lo que la teoría se conoce también como “guevarismo”. Su aplicación es esencialmente rural; implica encontrar terrenos geográficos bien protegidos, que permitan golpear al adversario y replegarse con seguridad. (CÉSPEDES, R. PAREDES, R. 2006: 23)