
En su última edición la revista
Sudestada evoca en un artículo a Angel Villordo, un compositor esencial de la historia del tango,cuando "el tango de finales del siglo XIX no tenía nada de tristeza, nada de melancolía posterior ni del dolor de un abandono.El tango acompaña la fiesta nocturna, fiesta de placer o de pelea de cuchillo".
Miembro de la generación del 80, no esquivó ninguna actividad que le permitiera ganar dinero para vivir. Se dice que fue tipógrafo, payaso de circo. entre otras cosas.Murió en 1919, se dice de una tristeza de amor.
Reproducimos la letra que acompaña el artículo de Sudestada, la escandalosa Milonga de Baldomero.