“Rosalino tiene que venir a pedir su radio”

 

Originarios / Por Superficie

 

Manuel Valenzuela, titular local de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), se refirió a la nota publicada en la anterior edición, en la cual Rosalino Duarte, de la comunidad guaraní de Guavirá Poty pide tener una radio en su aldea, como bien está legislado en la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Le indica qué debe hacer y brinda algunas pistas de cómo financiar el equipamiento.

 La edición pasada de Revista Superficie presentó la historia de Rosalino Duarte, que vive en la comunidad mbya Guavirá Poty, de San Pedro. Este joven se traslada a pie más de 20 kilómetros para cumplir con los deseos de expresión propios y los de su propia comunidad y aldeas aledañas. Rosalino invierte esa energía para destilar su bagage y sabiduría para, una vez por semana, comunicarse con los suyos y el blanco, hacer conocer cuestiones inherentes a su cultura, sus necesidades, los problemas sanitarios y alertar sobre el desastre que están realizando con el monte circundante que ampara, protege y alimenta a su pueblo. Desde la cima de un cerro en Colonia Paraíso baja 15 kilómetros hasta la ruta, se va a San Pedro una vez por semana a meterse en un estudio de radio.

La cosa cambió o está por cambiar, mientras no entre en pleno uso de sus facultades la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, ya que está trabada por la justicia mendocina, por jueces que tienen serios problemas en sus fojas. Pero, de todos modos es cuestión de tiempo, no se puede tapar el cielo con las manos, con una ley aprobada por amplia mayoria. Rosalino, una vez que la legislación esté plenamente en ejercicio, puede tener una radio enclavada en el cerro de Colonia Paraiso.

Lo reconoce la nueva ley que reemplazó a la promulgada en la dictadura y así lo reconoce la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), sede Misiones, su titular Manuel Valenzuela, que ante Superficie enumeró los artículos que así lo reconocen, por un lado explicó que Pueblos Originarios están contemplados de la misma forma que los entes públicos, como por ejemplo universidades y municipios, que deben solicitar autorización y no licencias.

Esto aspecto figura en el ARTÍCULO 151: “Autorización. Los Pueblos Originarios, podrán ser autorizados para la instalación y funcionamiento de servicios de comunicación audiovisual por radiodifusión sonora con amplitud modulada (AM) y modulación de frecuencia (FM) así como de radiodifusión televisiva abierta en los términos y condiciones establecidos en la presente ley. Los derechos previstos en la presente ley se ejercerán en los términos y el alcance de la ley 24.071” .

Y el ARTÍCULO 152, referido al Financiamiento. “Los servicios contemplados en este título se financiarán con recursos provenientes de: a) Asignaciones del presupuesto nacional; b) Venta de publicidad; c) Donaciones, legados y cualquier otra fuente de financiamiento que resulte de actos celebrados conforme los objetivos del servicio de comunicación y su capacidad jurídica; d) La venta de contenidos de producción propia; e) Auspicios o patrocinios; f) Recursos específicos asignados por el Instituto Nacional”.

Radio en lengua madre

Valenzuela le dijo a Revista Superficie que “La ley de medios contempla que los pueblos originarios puedan tener sus propias licencias de radios y que a través de ellas puedan desarrollar sus culturas, porque antes sólo el idioma oficial (español) se autorizaba a tener licencia. Hoy en día pueden utilizar su propia lengua, no hablar en castellano si así lo desean y esa es la herramienta más importante, para sentirse viva una cultura tiene que poder utilizar su lengua madre”.

Yendo al plano de que la Ley esté en vigencia, lo que tiene que hacer Rosalino, según el titular de AFSCA “es presentarse ante los organismos que los representan a nivel nacional, puede ser el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (I.N.A.I), y solicitar una autorización, porque los pueblos originarios no obtienen licencia sino que sólo lograda la autorización ya están en pleno ejercicio de sus derechos de emplazar una radio. Sino también pueden presentarse en el AFSCA (Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual), acá en esta oficina (San Luis entre Catamarca y Salta, Edificio Wanda, 2º. Le corresponde una autorización. Las licencias se las dan a propietarios con objetivos de lucro, no en el caso de los aborígenes, no quiere decir que no puedan vender publicidad, pero están contemplados especialmente de esta forma”.

Una vez obtenida la autorización, quedará el arduo paso de lograr financiamiento para la costear la compra del equipamiento necesario mínimo. Valenzuela ante este punto respondió lo siguiente: “Después se verá como solventan económicamente la provisión del equipo de transmisión, las consolas, las computadoras, la tecnología para que transmitan, hay otros organismos del Estado, habría que ver, podría hacerlo el Ministerio de Desarrollo Social, u otros organismos. Depende del equipamiento, de lo mínimo a lo máximo, en el caso de Rosalino puede empezar con un equipo de categoría G que alcanza un radio de 9 kilómetros (en total alcanzaría a unos 18 kilómetros ), uno de los equipos más baratos, se le da un plazo para la homologación de los equipos, ir actualizándose, sino la F de 22 kilómetros , la categoría siguiente es la E que llega a 28 kilómetros de radio, o sea 56 kilómetros ” detalló. Dio otro ejemplo, la categoría A debe ser otorgada por decreto presidencial y no debe superar 90 kilómetros y están prohibidas las repetidoras (con esto República está infringiendo la Ley ).

Pero en estos momentos estamos en el limbo, porque está trabada la ley por esta resolución de la justicia mendocina y estamos en el limbo, sin ley. “Esta siendo sujeta a un ataque feroz de los grandes multimedios, había que reglamentarla en un plazo de 90 días, luego de la sanción en el congreso, con imposiciones ante la justicia, quedamos sin norma porque la ley anterior fue derogada. No hay norma aplicativa, una vez que se expida la Corte entrará en escena, porque además es una Ley que fue aplicada por amplia mayoría en el Congreso de la Nación , con solo 44 votos en contra, por eso que un puñado de jueces se arrogue el derecho de los legisladores, que fueron votados por el pueblo, bueno, un craso error”.

Por este motivo mas de 50 mil personas marcharon desde el Congreso de la Nación hasta Tribunales, para solicitarle a la Corte que ponga en vereda a los jueces y legitime la Ley de una buena vez por todas.

Docente en los pagos de Rosalino

Manuel Valenzuela, delegado provincial de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, fue docente a unos 10 kilómetros de donde hoy vive Rosalino, el joven guaraní que desea plantar una antena en el cerro de Colonia Paraíso y desde allí divulgar las cuestiones que tienen que ver con su cultura, la difícil simbiosis con el blanco y poder servir de nexo comunicacional entre las comunidades, entre sus hermanos. Valenzuela fue el primer docente de la escuela que está en el kilómetro 1308, de ahí se entra 4 kilómetros , es una zona en la que vivió dos años, “él está en Paraíso y con mi esposa fundamos la Escuela 186 Paraje Forestal Misionera (en aquel entonces) está a unos 12 kilómetros . Conozco la realidad de cuando estuve viviendo allí”. Este año cumple 60 años y se instaló en esa zona con su esposa, “conozco la realidad desde que tenía 20 años, te hablo de 40 años atrás, fundamos con ella la escuela, que surgió en un galpón. Había llegado desde otra escuela de El Soberbio”.

 
Desde que se sancionó la nueva Ley

Valenzuela especificó que desde que el Congreso de la Nación sancionó la Ley hubieron cuatro resoluciones. En primer lugar un relevamiento de medios que no estén autorizados, lo que popularmente se instaló como radio trucha, el organismo le dijo “preséntese, queremos saber en que estado está y que tiene, hicimos un censo, el objetivo fue determinar el estado de la demanda, luego se llamará a concurso en esos lugares y se tendrían en cuenta a todos, por ejemplo si en Alem hay cinco, bueno hagamos licitación de cinco y no de tres, la autoridad de aplicación estaría sabiendo y los tendría en cuenta a no ser fallas graves como incidencia en aeropuertos por ejemplo; Creo que hubo más que nada que unos sectores interesados que se encargaron de divulgar que era una ley acorde para cerrar radios, que se quería censar para ello, y el objetivo es al revés”.

Otra de las medidas fue llamar a inscripción a aquellas radios que si están habilitadas, las legales en contraposición a aquella otra folclórica denominación, “esto es como el registro público del automotor, un registro es este que recién empieza, al que ya esta trabajando, regístrese”.

Luego se hizo un relevamiento de TV abierta y “en Posadas hay muchos, por suerte y ojalá haya muchos mas, así hay más fuentes de trabajo, y por último de productoras y señales que están trabajando en el medio. O sea las de aire, por un lado, y señales: los canales encriptados en el cable, con la ley vieja no estaban contempladas y no tributaban, ahora tendrán que hacerlo y también el sano control de contenidos”, está diciendo Valenzuela controlar que no se zarpen, se las hace registrar, “porque antes pagaba la empresa de cable y no es así, ahora serán responsables las señales, por ejemplo Infinito TV se propasa, bueno a ellos se los multará. Si bien venció el 15 de marzo, seguimos recepcionado estos cuatro parámetros en forma condicional”.

Por último, el delegado provincial especificó que en la actualidad hay 244 medios en la provincia entre canales, radios FM y AM, de ellas 26 son televisoras, el resto radios. “En el concurso de 2006 se presentaron 300 y pico de carpetas, vamos a llegar en el orden de los 300 medios en todo Misiones hablando de radios”. Una de ellas, tiene que ser la de Rosalino y su gente, y tienen que florecer emisoras en cada comunidad, para que la ley cumpla con los preceptos que defiende.

 

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