El Vaticano envía a Georg Razintger y los profes de su coro infantil, a vivir una semana con Carrió

Una investigación exclusiva de Superficie. Apurese que se agota... ¡Ah cierto, estamos en un Digital!
El mandamás de la Basílica de San Pedro terminó de pulir detalles del convenio firmado con la Coalición Cívica, acuerdo mediante el cual todos los hechos que se vayan develando (obvio, aquellos a los que tiene acceso la opinión pública, los otros jamás), todo curita que sea atrapado con un niño debajo de su sotana, será obligado, conminado a pasar siete días en una estancia de la zona pampeana, con Lilita Carrió como guía espiritual.
Tras afirmar que esto es peor que el castigo que sufrieran varios escritores en la Rusia stalinista destinados a la Siberia, para que todo sirva de ejemplo, Benedicto XVI ya dio instrucciones a quienes serán sometidos a esta prueba determinante. Los primeros en ser conejillos de india de la inédita experiencia, serán su Hermano Georg, en conjunto con sus profesores del coro infantil, también el Cura Grassi deberá abandonar su “impunidad a la riojana” y se verán los primeros resultados del encierro con la platinada Jineta del Apocalipsis opositor.
Una de las primeras tareas que deberán soportar el hermano del Papa y los otros condenados, para poner a prueba sus temples, será observar tareas de descacharrización de lucha contra dengue, trabajos comunitarios en la región Litoral NEA, entre ellas Misiones, siendo el momento más fuerte mirar cuando Lilita se agacha a dar vuelta alguna lata de durazno con larvas en su interior, siempre vestida con minifaldas y una brutal trikini que usaba en Barranqueras cuando ocurría el Día de los Estudiante. Esto vendría a funcionar a modo de castración de imaginario, últimas tendencias en Europa en tratamiento para violadores purgando condena.
Por la tarde escucharán las nuevas profecías del apocalipsis lilitiano, un compendio de calamidades que jamás se producirán, pero que si publicará la misma editorial que imprime Ñ y el Suplemento Eco y Agro de Clarín. Cada uno de los sacerdotes que se desea recuperar, según el convenio firmado entre la Coalición Cívica y el Vaticano, se someterá a visiones como “Argentina va camino a la descomposición social, en octubre el dólar se situará en 15 Patacones” u otras de índole sanitaria “Si, seguro que quieren aprobar la ley de Aborto porque Flor K está embarazada y no sabe cómo sacarselo” o sino alguna del orden deportivo, “Vamos a interpelar a Maradona si no pone a Lio, el Kun, Carlitos y al Pipita juntos en Sudáfrica 2010”.
Mas allá de las diatribas que deberán sortear durante los siete días que dure el retiro, la sección más fuerte será la de ayuno. Es que Georg y los suyos, que a esta altura si llegaron a esta posta ya estarán curados en un 70 por ciento, tendrán que soportar dos días sin ingerir bocado, pero siendo espectadores de lo que es capaz la líder de ARI. Durante 48 horas verán como enfilan a su boca por un embudo: 8 tiras de asado a la estaca, luego de haberle entrado a una picada repleta de chorizos en grasa, dos kilos y medio de papas fritas y 94 flanes caseros bien de la abuela; todo regado con damajuanas de Tubito sabor Apepú.
Si esta posta es sorteada, llegará el riguroso examen final y definitorio. En el medio del patio, emergerá una Lilita envuelta en tules y en medio del amplio parque de la estancia, en el denominado Templo del Amor la esperará el legislador del ARI, Fernando Iglesias, e intentarán relacionarse sexualmente por espacio de dos horas, mientras ella al mismo recita poemas escritos en su paso por el radicalismo chaqueño.
Es de esperar que, si el tratamiento tiene buena aceptación, Argentina sea destino de los miles de obispos, sacerdotes y monaguillos que quieran recuperarse de sus tremendas perversiones sexuales. Sino, este mundo ya no tendrá cura espiritual.
Actualizado (Jueves, 22 de Abril de 2010 08:32)




