"Hay que seguir andando, nomás"


En el marco del 27º Seminario de Formación Teológica -espacio ecuménico caracterizado por su "opción preferencial por los pobres"- en la noche del viernes 10 de febrero se desarrolló en Posadas una masiva movilización por las calles céntricas. Se trató de una marcha que constó de cinco paradas, en las que se resaltaron diferentes aspectos de la actualidad y la historia reciente de la provincia de Misiones: modelo energético y modelo productivo, pueblos originarios, Derechos Humanos en dictadura y democracia, luchas y resistencias populares, mártires de la tierra roja.

Al frente de la extensa columna de caminantes, figuró la pancarta con el lema del seminario como consigna central, iluminada por antorchas: "Seguir andando en tiempos de posibilidades. Democracia, Educación y Espiritualidad". Más atrás, la multitud acompañó con carteles, banderas, pancartas y remeras que exhibían rostros, frases, símbolos y otros mensajes elaborados en el Seminario o traídos desde sus lugares de origen. "Misiones dice No a las represas", "Famatina no se toca", "basta de matar a nuestros pibes", fueron algunas de las consignas.

Luego de un trayecto con canciones y consignas, recorriendo las calles céntricas posadeñas, la marcha arribó a la plaza 9 de julio, frente a la Casa de Gobierno provincial y la Catedral. Alrededor del escenario se acomodaron las banderas, se distribuyeron los participantes y se dijeron unas palabras a modo de cierre. Entre ellas: “Hemos caminado por las calles de Posadas, hemos venido de todos los rincones de la República Argentina. Hemos escuchado los reclamos, las demandas, las luchas de los hermanos posadeños. En estas luchas se va armando el sujeto popular colectivo. Creemos que este es un tiempo de posibilidades, creemos que se han dejado atrás algunas tristes políticas neoliberales y que se abren posibilidades para seguir profundizando caminos populares. Caminos que se están abriendo en Argentina y en todo nuestro continente.”

"La 'juntada' mostró la riqueza de la producción de los diferentes espacios y regiones. En el colorido de la marcha, se entrecruzaron las convicciones, los desafíos y reclamos con la convicción de un pueblo que sigue caminando y una América Latina que avanza hacia nuevos horizontes", expresaron desde la organización.

El 27º Seminario de Formación Teológica comenzó el domingo 5 de febrero y finalizó en horas del mediodía de este sábado 11, en el colegio Roque González de la Capital provincial. Participaron más de mil personas: agentes pastorales, organizaciones sociales, políticas, gremiales y educacionales de toda Argentina y países vecinos. A lo largo de los seis días de encuentro se realizaron talleres de cuerpo (corporeidad), culturas juveniles, salud, bienes naturales y geopolítica, comunicación y educación popular, y unidad latinoamericana. Al tiempo que se reflexionó sobre experiencias de trabajo comunitario, de luchas, resistencias y construcción política.

A continuación se reproduce el documento final de la marcha.


PARADA UNO: Modelo energético y modelo productivo

Durante los últimos cincuenta años, mediante el apoyo de los sucesivos gobiernos democráticos y dictatoriales, se consolidó en la provincia de Misiones el modelo productivo vigente, el monocultivo de pino para las pasteras.

Este modelo favorece la concentración y extranjerización de tierras, ocasiona la expulsión de familias campesinas e indígenas hacia cordones de pobreza de las grandes ciudades; la deforestación indiscriminada y descontrolada; la desaparición de flora y fauna autóctona; la proliferación de enfermedades derivadas del uso de agrotóxicos; la contaminación de los cauces hídricos, los suelos y el aire; y el impedimento para el desarrollo de la agricultura familiar.

Al mismo tiempo, desde la década del 70 Misiones padece directamente los impactos del modelo energético basado en las megarepresas. La Entidad Binacional Yacyretá inundó miles de hectáreas de tierras productivas, expulsó a 30 mil familias de sus lugares originarios, en las zonas costeras del río Paraná donde subsistían mediante unidades productivas ligadas al medio ambiente, y los trasladó forzosamente a barrios de relocalizados, verdaderos guetos donde las posibilidades laborales son nulas.

Como consecuencia de la suba del embalse, más de 160 mil hectáreas de tierras fértiles y altamente productivas quedaron bajo agua en las costas de numerosos pueblos de Argentina y Paraguay. Las zonas inundadas constituían ecosistemas de gran diversidad biológica que albergaban especies endémicas de fauna y flora y hábitats ancestrales de comunidades indígenas.

Yacyretá significó además la pérdida de patrimonio histórico y cultural de Posadas y Encarnación. En la Capital provincial, la ex estación de trenes y el Puerto de Posadas -piezas fundamentales de nuestro pasado- quedaron bajo las aguas. Mientras que en Encarnación, desapareció la Zona Baja, símbolo histórico del comercio popular fronterizo.

A raíz de esta experiencia, a través de un plebiscito, en 1996 el 90 por ciento de la población misionera se pronunció en contra de nuevas represas hidroeléctricas mediante un plebiscito. A pesar de este claro pronunciamiento popular, en la actualidad los gobiernos nacional y provincial impulsan proyectos hidroeléctricos, que amenazan repetir el desastre de Yacyretá, a espaldas de las poblaciones locales.

PARADA DOS: Pueblos originarios

En Misiones, como en muchas otras provincias del país, los pueblos originarios no tuvieron su “nunca más”. El genocidio continúa, con otras modalidades mas silenciosas, invisibilizadas por la prensa hegemónica, pero igual de perversas. La deforestación desencadena la expulsión permanente de comunidades Mbya de sus territorios y afecta de manera directa a su cultura y formas de organización propias.

Desde el Pueblo Mbya se advierte un fuerte incremento en los índices de mortalidad infantil, así como también de la mendicidad, alcoholismo y suicidios, dramas que vinculan al empobrecimiento o pérdida del hábitat natural.

El monte y el agua son bienes elementales para la vida y la cultura Mbya. En Misiones se talan más de 30 hectáreas de monte por día y desaparecen 12 mil hectáreas cada año. Es el monte el que ofrece a las poblaciones indígenas alimentos, abrigos, remedios y sobre todo la seguridad de permanencia.

De las cerca de 100 comunidades asentadas en Misiones, en apenas tres se aplicó la Ley 26.160 de emergencia territorial, primer paso para avanzar hacia la regularización de la tenencia de los territorios que ancestralmente ocupan. Esta situación de inestabilidad jurídica habilita constantes atropellos de parte de corporaciones económicas de la industria forestal, como Alto Paraná S.A. y Harriet S.A, que pretenden apropiarse de los territorios indígenas. Todo esto ocurre ante la indiferencia cómplice de los gobiernos provincial y nacional.

PARADA TRES: Derechos Humanos en dictadura y democracia

En Misiones, los crímenes de la última dictadura cívico-militar comienzan a esclarecerse y abordarse en la Justicia, mediante Juicios a los represores responsables de los delitos de Lesa Humanidad.  Aunque se proclama "nunca más", la violencia de las fuerzas de seguridad continúa presentes, y los más golpeados siguen siendo los pobres.

En 2011 hubo al menos una docena de denuncias por torturas en cárceles, comisarías y en la vía pública, de parte de efectivos de la policía y el servicio penitenciario. Los casos más graves involucran a integrantes de la Policía, sospechada en casos de desapariciones y “muertes dudosas”. Tal es el caso de los jóvenes Mario Golemba (desaparecido, visto por última vez en una comisaría de la localidad de Dos de Mayo) y de Darío Franco (fallecido en la comisaría de Leandro N. Alem,) son dos de los más resonantes y que aún siguen impunes.

El tráfico y trata de personas es otra problemática acuciante que va en aumento en Misiones y que afecta principalmente a familias empobrecidas. La provincia suministra, además, un flujo constante de menores de edad, incluso para países vecinos, por medio de redes de explotación interna que se combina con aspectos de turismo sexual infantil.

En total, 13 mujeres misioneras fueron asesinadas por hombres durante el año pasado; mientras que en el 2010, fueron 12 los femicidios en la provincia. En más de la mitad de los casos las mujeres víctimas de violencia son maltratadas en sus hogares y la mayoría de las veces a manos de sus parejas o ex parejas. Esta situación evidencia la necesidad de repensar la aplicación de la legislación de violencias de género y sumar mayores recursos humanos y económicos para evitar futuros asesinatos de mujeres y niñas. Asimismo, interpela a seguir avanzando como sociedad a fin de romper con el machismo y la inequidad; que los y las funcionarios/as del Estado se capaciten para la prevención y atención a las víctimas, que las instituciones educativas incorporen la enseñanza desde la igualdad, y que los y las comunicadores/as construyan las noticias desde una mirada de género sin justificar la violencia.

Se estima que cerca del 13% de la población misionera tiene alguna discapacidad, cifra que casi duplica la media nacional. Según advierten prestigiosos investigadores independientes, como el médico Hugo Gómez Demio, la situación se debe al uso indiscriminado e inadecuado de los agrotóxicos. En Misiones, 5 de cada mil niños nacen con malformaciones. Los casos se reiteran en las zonas tabacaleras y papeleras, donde se usan agrotóxicos, y el problema se traslada a todo el ambiente, con la degradación del suelo, la contaminación del aire y el envenenamiento de los cursos de agua.

La criminalización de la pobreza y la judicialización de la protesta social también están a la orden del día en la tierra colorada. En los últimos cuatro años se abrieron más de cuarenta procesos judiciales contra trabajadores (ocupados y desocupados), peones rurales, estudiantes, afectados por represas, padres y vecinos autoconvocados de diferentes puntos de la provincia de Misiones, de los cuales varios ya se encuentran en avanzada instancia, próximos a dictamen de sentencia.La judicialización de la protesta social es una realidad que atraviesa a todo el territorio nacional. Según estimaciones del espacio “Encuentro Memoria Verdad y Justicia” -integrado por más de 300 organizaciones de Derechos Humanos, políticas, sindicales, sociales y estudiantiles de todo el país- actualmente existen en Argentina cerca de 5.000 personas procesadas por participar de protestas sociales.

PARADA CUATRO. Luchas y resistencias populares

Como reacción a las situaciones de avasallamiento, explotación, desigualdad e injusticias, el pueblo misionero se levanta y reclama por la defensa de la Constitución nacional y los Derechos Humanos.

* Resiste a los proyectos de nuevas represas junto a las poblaciones afectadas por Yacyretá y las amenazadas por los nuevos emprendimientos en marcha.

* Resiste a los "tarifazos" que intentan aprobarse a espaldas de la gente, entre las empresas amigas del poder y el gobierno.

* Resiste a la destrucción medioambiental del modelo foresto-industrial, por medio de organizaciones ambientalistas y vecinales.

* El Pueblo Mbya Guaraní resiste a los atropellos permanentes de la cultura blanca, organizándose y movilizándose en defensa de sus territorios, el medio ambiente y su cultura.

* Los trabajadores resisten a la precarización laboral, la persecución gremial y la falta de democracia sindical por el impedimento a otorgar personería jurídica a la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA).


PARADA QUINTA: Nuestros mártires.

Evocamos en esta marcha a la memoria de los mártires de nuestro tiempo actual.

* María de la Cruz Morinigo, discípula de Cristo y paraguaya bienaventurada que “ejercitó el apostolado entre los más pobres”.

Nació el 3 de mayo de 1931 en Catalán, Caballero Pueblo (Paraguay). A los 17 años se radicó en Posadas, Misiones, junto a su familia. Aquí descubrió chicos sin comer, sin hogar ni estudio, en el abandono más cruel. Su fe en el Señor y devoción en la Virgen Santísima despertaron la caridad de su corazón y no le amedrentó su extrema pobreza. Al consagrarse “Hija de María del Manto Azul” juró cumplir los Mandamientos de la Ley de Dios y sintió entonces que también debía grabarlos, en el alma de aquellos necesitados.

En 45 años de ininterrumpido apostolado preparó a millares de niños y adolescentes para la Primera Comunión y Confirmación, a quienes los atrajo con la práctica del fútbol, formando con ellos varios equipos bajo su Dirección técnica. Les prohibió mendigar en las calles, les dio alimento, vestimenta, matrículas, útiles y delantales. Les enseño el catecismo, moral, patriotismo e integró con los mismos un ejército uniformado de blanco, igual al suyo, al que llamó “Palomas del Espíritu Santo”.

En su infatigable tarea sin fronteras llegó con oraciones, cantos, frutas y alimentos a hospitales, cárceles y asilos de ancianos.

Los vecinos, autoridades civiles y uniformadas de la región escucharon el clamor del indigente en su voz y respondieron a raudales ante tanta constancia, sacrificio, amor y honradez.

Falleció el 21 junio de 1.993, día de la festividad de San Luís Gonzaga, Patrono de su pueblo.

* José Mariano Czerepak, sacerdote tercermundista que acompañó durante toda su vida a las poblaciones más humildes y marginadas.

Nació el 19 de marzo de 1934, en la localidad de Corpus. Fue ordenado sacerdote el 4 de diciembre de 1960, por el Obispo Jorge Kémerer. Posadas fue su primer destino. Durante casi diez años trabajó arduamente en diferentes puntos de la ciudad. Acompañó de cerca a los vecinos de la zona del Tiro Federal, un asentamiento muy humilde donde se sufrían todo tipo de necesidades; y luego en la parroquia Sagrada Familia. En ambos lugares dio sobradas muestras de compromiso con la poblaciones más humildes. Su paso quedó marcado en la memoria de los vecinos. Lo sintieron un compañero leal, que acercó esperanzas y ayuda con acciones concretas, invitando siempre al trabajo desde el ejemplo.

Fue costumbre del padre José visitar a los vecinos, dialogar con cada uno de ellos para conocer sus necesidades, darles sugerencias y también gestionar ayuda para facilitar solución a los dramas más urgentes. En la década del 70 acompañó las luchas agrarias de los colonos que padecían la explotación de parte de los monopolios que controlaban la economía. Por su activo compromiso político-social sufrió la cárcel durante la dictadura; y luego cargó la pesada cruz del exilio por casi veinte años. Sus últimos años pasó en Colonia Alberdi, donde se brindó y trabajó incansablemente hasta sus últimos días.

El padre José falleció el pasado 27 de diciembre de 2011, a los 77 años. Dejó un enorme legado, un ejemplo de lucha y compromiso nunca antes visto en otro religioso de Misiones.

* Además, recordamos y elevamos una oración por nuestros mártires asesinados-detenidos desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar:

Por los docentes Juan Figueredo, Susana Beatríz Ferreyra, Mirta Villanueva de Paniagua, y Alfredo González.

Por los colonos Anselmo y Vladimiro Hipler, Pedro Peczak, Julio Benítez, Luis Benke, Héctor Rolando Puntín, Julio Agustín Román.

Por Carlos Enrique Tereczecuk, empleado público; por los trabajadores bancarios Sergio Trinidad Paniagua y Manuel Parodi Ocampo; Remigio Elpidio González, de Electricidad Misiones; Luis Arturo Franzen, del Correo; Miguel Ángel Sánchez, de IPICA; el abogado Rubén Vera; Leonor Victorina Chervo de González, ama de casa; Santa Bandera, empleada doméstica; por los obreros

Pedro Luis Lunge Golemba, José Arístides Enríquez y Pablo Enríquez; el trabajador Enríque Guzmán García; y el seminarista Román Mártirez Brítez.

También por los estudiantes que dejaron su vida en sus luchas por una sociedad más justa: Héctor Martín Ortellado, Carlos Pérez Rueda, Mirta Noelia Coutouné, Félix Escobar, Eduardo Jensen, Héctor Armando Araujo, Carlos Alberto Duarte, Néstor Abel Leyes, Sergio Guillermo Prado, Juan Mariano Zaremba.



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