Famatina en 678: el debate a cielo abierto
| Opinión |
El ciclo diario de la Televisión Pública finalmente abordó el tema. Hubo aportes interesantes, se recordó que el gobierno nacional no emitió posicionamiento alguno al respecto, y los panelistas reconocieron que la cuestión de la minería a cielo abierto se trata de un "debate que debe darse a nivel nacional". También se redujo el tema a una cuestión meramente "ecológica", se omitió la censura del diario Página 12 al periodista Darío Aranda y uno de los invitados lanzó "aire puro no hay en ningún lado".
Por Sergio Alvez (*)
Esta semana y tras veinte días de desarrollo de la histórica pueblada de los ciudadanos de Famatina (La Rioja) – con adhesiones de otras provincias, y de una extensa lista de personalidades como Manu Chao, Eduardo Galeano o René de Calle 13 – el programa televisivo 678, que se emite diariamente por la Televisión Pública, abordó el tema de la minería a cielo abierto y el caso puntual de Famatina.
Se trata de una situación que está siendo cubierta por cientos de medios de comunicación del país, e incluso por medios extranjeros como la prestigiosa cadena Al Jazzera, pero como también está siendo abordada – con evidente oportunismo político en algunas coberturas - por medios del Grupo Clarín, tanto en el Facebook de 678 como en otros espacios de militancia virtual kirchnerista, prontamente se tildó a la lucha de Famatina como “una opereta de la corpo”, prejuzgando y empequeñeciendo de este modo la respetable gesta de una asamblea ciudadana que lleva años de duras batallas contra la megaminería y sus impulsores centrales: multinacionales extranjeras y burócratas entreguistas.
Del tratamiento realizado por 678 (sin informe, sin la profundidad habitual ni la ronda de conclusiones que sí suelen tener el grueso de los temas), se rescatan conceptos interesantes y que aportan elementos valiosos a un debate que en la mesa de panelistas fue calificado unánimemente como "necesario” y “de interés nacional”.
También, deja el segmento de 678, reduccionismos falaces, omisión de aspectos importantes a la hora de analizar el tratamiento mediático (la especialidad de la casa en el programa), desconocimiento del conflicto y algún que otro guiño positivo para la contaminante explotación minera a cielo abierto.
“Es un debate que hay que darlo”
Cinthya García, columnista del programa de Víctor Hugo Morales en radio, recientemente incorporada al panel de 678, observó que “el gobierno nacional no se ha expedido sobre el tema, y este es un debate que hay que darlo”.
Subrayó además “el oportunismo mediático” haciendo notar que “hace 15 días La Nación y TN se enteraron de que hay gente peleando”.
Más allá de la existencia evidente del uso político que denotan varios medios en sus abordajes, lo cierto también es que – y esto no advirtió García – hay medios, afines al gobierno nacional, que aún habiendo pasado tanto tiempo del inicio de la pueblada parecen no haberse enterado del inicio del conflicto. Incluso, el diario Página 12, incurrió días atrás en una censura al periodista Darío Aranda de la cual los lectores del diario (Aranda es muy seguido y apreciado por los lectores del Página) se enteraron a través del blog del periodista y las redes sociales. La omisión de esta censura en el segmento de 678 se volvió más notoria cuando García recordó un artículo del Página 12, publicado el sábado último: una entrevista al canciller Héctor Timmerman acerca de la soberanía en Malvinas.
En esa nota, resumió García, “Timmerman habla del Mercosur y la cuestión de la defensa de los recursos naturales. Y dice que el petróleo, la pesca, el agua , la minería , en el contexto mundial actual, tienen un rol estratégico, debemos unirnos en la defensa de los recursos; esa va a ser la bandera que va a levantar la Argentina”.
Timmermann y una proclama abstracta
Aquí es preciso analizar los dichos del canciller, ya que pareciera desprenderse de sus declaraciones en Página 12, que la defensa de los recursos naturales sería una consigna a futuro, una “bandera” que – parafraseando al funcionario – “va a” ser levantada por Argentina. ¿Por qué no empezar ahora? ¿Qué intereses impiden la gobierno nacional avalar la lucha de miles de argentinos que hoy claman por defender sus recursos naturales ante el avance de una transnacional canadiense? ¿No es paradójico declamar soberanía por Malvinas pero entregar Famatina a capitales extranjeros? Preguntas que no fueron hechas en el panel de 678.
García agregó además que “Beder Herrera (gobernador de La Rioja) accionó en contra de sus promesas electorales” y que “el Famatina es un emblema de la naturaleza de La Rioja”.
“Aire puro no hay en ningún lado”
En determinadas alocuciones, se notó la intención peligrosa de reducir el conflicto de Famatina “a lo ambiental” o a “la ecología”. Esto es desinformar. Debe quedar claro que en Famatina se está luchando por:
a) La salud de las comunidades
b) La soberanía de los recursos naturales
c) El derecho social al agua no contaminada
d) El quiebre de las políticas neoliberales en materia de minería.
e) Los derechos de las futuras generaciones
f) La preservación de patrimonios naturales y culturales
g) Los derechos de las comunidades indígenas.
Es decir, están en juego una serie de cuestiones muy profundas, pero la maniobra de varios medios – entre ellos 678 al menos a juzgar de la emisión que estamos analizando – consiste en rebajar todo al aspecto ambiental, lo que genera una plataforma ideal para que el paso siguiente (o el que ya se está implementando) sea calificar a los ciudadanos en lucha de “fanáticos ecológicos”.
En este sentido resultó triste la intervención de Edgardo Mocca, politólogo, profesor de la Universidad de Buenos Aires y habitual invitado a la mesa de 678. “Hay una mirada, en el sentido de decir, poner el análisis ecológico en un plano que limita recursos. El debate no puede ser con preconceptos donde todo sea aire puro, porque no hay aire puro en la sociedad contemporánea en ningún lado”. Vale recordarle a Mocca, quien asesora al Ministerio de Asuntos Exteriores de Argentina, que en Famatina y otros pocos lugares de nuestro país, todavía queda aire puro, agua pura, ambientes sanos, que hay que cuidar y defenderlos de la voracidad del capitalismo extranjero y los tragicómicos pasos de comedia de algunos funcionarios.
(*) co-director Revista Superficie (Misiones)

