Vergüenza, indignación, bronca


Por Victoria C. Rosenfeld (*)


¿Cómo describir la sensación con la que recibí la noticia de que Marilú y el gobierno de Closs-Rovira, decidieron que los docentes no pueden elegir más por ellos mismos? Miles de insultos estallan en mi garganta. ¿Cómo puede existir tanta impunidad?, ¿cómo podemos ser tan impotentes? ¿cómo lo cambiamos?

Verdaderamente, Marilú y ADOMIS, frustran y pisotean a los propios representados que supuestamente dicen defender. La posibilidad de perder es lo que no soportan, porque se acabaría con la corrupción, las prebendas y se terminaría con la tranquilidad aparente del “voto cataratas” que tanto preocupa al gobernador, pero sobre todo a sus bolsillos.

Vergüenza:¿cómo puede ser que se gasten millones y millones de pesos del estado que somos todos, para promocionar un negocio privado y encima del gobernador? Mientras los docentes y demás empleados estatales sufrimos la miseria, el abandono y ahora, ¡la burla! ¡YO NO VOTO CATARATAS!

Lo que les aseguro es que no me sorprendió la decisión: miles de docentes con todo lo que tenemos en contra, hemos escrito páginas gloriosas de dignidad con nuestra lucha y estoy segura, que eso iba a reflejarse en las urnas, ya estamos cansados!

Hoy era indispensable, para mantener los acomodos con los que pagan los favores políticos, que el gremio más grande de la provincia quede en manos de los traidores, para ellos es imposible pensar de otra manera. Nuestra profesión, a la que amamos los que tenemos la vocación de servir, de preparar personas de bien para la sociedad, el gobierno y Marilú se han encargado de ensuciarla, de envilecerla, han llegado a límites que nunca pensé que pudieran cruzarse y para terminar la obra de destrucción de la carrera docente, ahora necesitan aprobar la famosa ley Rovira y para eso también necesitan de los traidores (perdón por ser repetitiva con esta palabra, pero les aseguro que una y otra vez se me agolpa en la garganta).

¿Cómo cambiamos? ¿qué hacemos? Verdaderamente estoy perdida… pichada… con mucha bronca… pero sé que si lo pienso un poco y repaso todo lo actuado en estos dos últimos años, voy a encontrar las respuestas… desde ya, voy a seguir! Porque el problema entonces es de ellos, que tienen que recurrir a la trampa y a la mentira para mantener un sello que cada día se vacía más, porque la verdadera organización la hemos ido encontrando en el camino, en la lucha, porque algún día tenemos que tomar la UDPM por asalto y para eso me voy a preparar.

Voy a seguir organizando, voy a seguir denunciando y no me voy a ir del sindicato, ¡no se lo voy a regalar tan fácil al gobierno… ¡compañeros, no es momento de bajar los brazos, sabemos que nuestra lucha es justa, que es lo mismo que decir que más tarde o más temprano vencerá!



(*) Docente de la Escuela de Comercio Nº 6, de Posadas. Integrante del Frente Gremial de Unidad Docente (Fregud). Colaboración especial para revista superficie.


Vergüenza, indignación, bronca
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