Peón rural fue brutalmente torturado en Comisaría de Oberá

Posadas y Oberá. 5 de octubre de 2011 (Revista Superficie) - Un nuevo caso de torturas en comisarías de Misiones. Y otra vez en la localidad de Oberá. Un peón rural del barrio San Miguel denunció que agentes penitenciarios de la Comisaría Seccional Segunda de dicha localidad lo sometieron a torturas psicológicas y físicas durante seis días, tras ser detenido por una supuesta contravención.
Se trata de Carlos Serra (33) quien hizo público su caso este miércoles, a través del diario El Territorio. Según relató, fue víctima de fuertes golpizas durante su detención, registrada entre el sábado 24 y el viernes 30 de septiembre.
El hombre señaló que la primer violencia fue la negación de alimentos. Cuando reclamó, comenzaron los golpes. “El jueves a la noche no aguantaba más y pedía comida, hasta que vinieron tres policías y me cagaron a palo. Me dijeron quién me creía yo para exigir comida, que me iban a sacar las ganas de comer y quejarme”, expresó en declaraciones al matutino.
Detalló que los penitenciarios lo agarraron del cabello, tiraron al suelo y propinaron golpes de puño y patadas con salvaje agresivida. Lo dejaron inconsciente. Cuando despertó, sufrió una nueva golpiza.
"(...) me gritaban si ya me había pasado el hambre o quería más palo. De eso hay testigos porque había otros detenidos”.
Como pruebas de las torturas, Serra exhibe oscuros moretones en distintas partes del cuerpo y una grave lesión en uno de sus ojos.
Antecedentes de los últimos cuatro años (*)
En los últimos cuatro años, personal de diferentes comisarías de la Unidad Regional II de Policía protagonizaron hechos de violencia que fueron retratados por los medios.
El más reciente y resonante ocurrió el 27 de abril pasado, cuando Hugo Miguel Wasyluk (38) fue hallado muerto en una celda de la Seccional Primera. Una decena de policías fueron procesados hasta el momento por el hecho.
El 3 de julio de 2007, familiares de cinco jóvenes del barrio San Miguel denunciaron supuestos apremios ilegales e invasión de morada sin una orden judicial previa.
El 16 de diciembre de 2008, familiares de Luis María Benítez (21), un joven obereño discapacitado, denunciaron por brutalidad a un uniformado.
El 6 de julio de 2009, en un hecho sin precedentes, el diputado provincial Héctor “Cacho” Bárbaro fue golpeado, esposado y detenido por efectivos de la Unidad Regional II, a pesar de los fueros que ostenta el legislador.
El 8 de abril de 2010, Lindolfo Stelter (58) relató que cuatro uniformados lo esposaron golpearon y amenazaron de muerte en el Destacamento de Cien Hectáreas, adonde fue a buscar ayuda, luego de que una patota agrediera a uno de sus hijos.
El 8 de octubre de 2010, Juan Rodríguez (62) denunció que fue brutalmente agredido por policías de la Comisaría de Villa Bonita, quienes irrumpieron en su vivienda, lo arrastraron de los cabellos y amenazaron para que firmara sin leer un sumario.
El 25 de enero de este año fueron sumariados los policías que días antes se habían quitado las identificaciones y consumieron bebidas alcohólicas mientras cumplían servicio adicional en un boliche céntrico de esta localidad.
El 30 de marzo, Mirta Vollner (40) denunció que su hijo discapacitado de 19 años fue brutalmente agredido por dos uniformados dentro de la Seccional Tercera, donde el joven había ido a visitar a su patrón que se encontraba detenido.
Y el 15 de abril, Maximiliano Sepúlveda, un estudiante chileno, denunció que fue víctima de violación en la Seccional Primera con complicidad de policías que facilitaron el acceso a su celda de otro detenido.
(*) Fuente: El Territorio.
Foto: Gentileza Daniel Villamea

