Por lo menos digamos ¡Carajo!

 
Medio Ambiente / Por Thay Morgenstern (*)

Hay olor de muerte, gusto a muerte, sonido de muerte, color de muerte, agua que se pudre, peces desdentados, una canoa excéntrica y despellejada, un bagre viudo, una golondrina calva, una cuerda rota en la guitarra, nubes con el lagrimal capado, un par de alpargatas fulminada por la escarcha, la luna sin ojos, un pescador vomitando toda la esperanza, una acordeona destartalada y un sol apagándose cabeza abajo, con la garganta degollada. Es imprescindible decir algo en favor del río.

Y lo menos que podemos hacer los misioneros  es ponernos de pie. Debemos dejar a media asta la bandera de nuestra identidad provinciana. Hay que apagarla radio y ponerle un brazalete de luto al viento norte. Tampoco estarán de mas una oración y una vela encendida por el eterno descanso del alma del Paraná. Y si alguien quiere, desconsoladamente arrancarse los pelos, hacer una promesa, sepultar mojarras, aturdirse con el silencio o solo persignarse, puede hacerlo.

!Dios mio!

El rio nunca mas sera el gran rio americano que conocimos y amamos. Nosotros tambien cambiamosporque desfiguraron nuestra geografia. envejecemos de golpe al exterminarse subitamente la trama de la libertad del agua para renacer, de pronto, sin memoria.
Ha sido trastocada la matriz del Parana y se altero el calendario cosmico de nuestra esencia misionera. Nos arrancaron de cuajo el crisol del grito que damos cuando somos felices o nos aflije la injusticia. Nos hicieron todo lo que quisieron, sin preguntarnos nada.
¿Como explicar la muerte  de los peces y sapos que aun no nacieron?
El rocio corre serio riesgo de quedar esteril en la madrugada y la lluvia, mas pobre que los pobres trabajadores rurales. Puedo escuchar al surubi llorando porque le robaron su traje pintado.
Y no falta mucho para que nazca otro chamame, menos revoltoso, sin polvareda y desarmado. Bailemos distinto, sin calentura ni gracia. Y el sapucai quedara perdido, enredado en la borrachera de la soledad. Desde el fondo de la botella de una noche infinita, saldran canoas vacias hacia estrellas sentenciadas a fugarse con la luz derrotada.
La tortura del sapo es tremenda. Cambian cemento por cementeras. Borran el camino del desove. Las flores orilleras estan palidas de miedo y una flaca lavandera marcha a una huelga eterna, porque el rio dejara de arrastrar la mugre de la fina ropa ajena.
¿Donde estan las golondrinas? ¿porque ya no vienen al cielo de mi tierra?
¿quien me quito el derecho de soñar y sentir que era mas libre con su vuelo?
Mi patria, pero no la de mi himno, la bandera y el escudo, sino la otra, la que es mas autentica porque tiene gusto a tierra, olor fresco a mujer caliente, la que enseña que el honor popular es cuestion de vida o muerte, sin alternativa, la del largo rezo y el mitigante "reviro" la de la siesta preñada por el "Yasi Yatere" esta desintegrandose por adentro y por afuera.
!Hay que decir algo en favor del rio!
Ya nos callamos cuando aplastaron al monte y decapitaron de un solo golpe miles de cantos de miles de pajaros. El yaguarete quedo loco porque nada podia hacer en un bosque de pinos, donde extirparon hasta la ultima intencion de supervivencia. El venado murio de hambre y el obrajero quedo sin obraje.
Tanto desorden, demasiada impiedad, nos colmo de silencio. Perdimos el idioma del monte al desmoronarse el abecedario de la primavera.
Con el holocausto del rio y de la selva, se precipita un tiempo miserable.
Naceran pajaros viejos con el canto desplumado. Se deformaran los peces y habra menos madera para la cuna, el fuego, la mesa, la cama y la mortaja.
Seremos cenizas vivientes y nos sepultaran en una tierra hecha cenizas.
El Parana fue apresado y torturado en una prision de sombras levantada en nombre de la luz. Para justificar este crimen se utilizo la mascara del progreso que guarda debajo de su careta que el bien por venir no sera para todos.
Habra progreso cuando el hombre aprenda a repartir y compartir las riquezas de la tierra. Todavia ninguna señal indica que esta nueva obra erigida en la nacion guarani, sin participacion del pueblo, nos dara una historia mejor.
Antes que los misioneros tengamos que buscar alojamiento para nuestras raices en otro planeta, debemos sembrar un sapucai grande para volver con la revolucion de las vertientes a la libertad del agua.
Por eso ahora debemos hacer algo en favor del rio, que esta sufriendo un inconmensurable daño.
Por lo menos digamos !Carajo!

 

(*) In memoriam. Thay Morgenstern (1959-2003) fue un destacado y comprometido poeta, periodista y ecologista de Misiones, nacido en la localidad de Cerro Azul.

FOTO: Sade Misiones.

Por lo menos digamos ¡Carajo!
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