El legado de Jorge Franco

El legado de Jorge Franco

Desde el 10 de diciembre de 2007 hasta el mismo día de 2015, Jorge Daniel Franco fue el ministro de Gobierno de la Provincia de Misiones, acompañando la gestión del gobernador renovador Maurice Closs. Tras ocho años de gestión deja como récord al irse un largo listado de muertes en las que están directamente implicados efectivos de la Policía de la Provincia, de la cual fue en todos estos años el máximo responsable político, así como decenas de denuncias por torturas, maltratos, agresiones y arbitrariedades por parte de la policía provincial.

Récord absoluto

A lo largo de los años en que transcurrió la gestión de Jorge Franco como ministro de Gobierno, desde revista superficie lamentamos haber tenido que escribir repetidamente sobre casos denunciados de torturas a detenidos, algunos de los cuales terminaron con la muerte de las víctimas, y sobre demasiados casos de “suicidios” en comisarías.

Durante dicha gestión murieron por responsabilidad directa o indirecta de la Policía provincial al menos 27 personas, de las cuales 16 supuestamente se suicidaron en dependencias policiales y 11 murieron declaradamente a causa de lesiones provocadas por golpes. Estas cifras constituyen un récord absoluto de muertes por responsabilidad de agentes del Estado en ese período en relación al resto del país. Es el único caso en el cual la totalidad de las causas de muerte de reclusos son violentas.

Todos los “suicidios” sucedieron en celdas de comisarías. En tanto, en los casos de personas muertas por golpizas y falta de atención médica, en algunos casos fallecieron en su lugar de detención y en otros el deceso fue posterior a su puesta en libertad. Se registran 4 casos de personas que fallecieron en otros ámbitos tras ser golpeadas por policías.

jorge franco ULTIMO RECORTE

Como ya dijimos en algunos de los informes anteriores, la actitud del gobierno provincial ante esos hechos ha sido la de sistemáticamente restarles importancia, minimizar su gravedad, justificar el accionar policial y poner en duda la versión de las víctimas y/o de sus familiares.

En consonancia con la nula voluntad política de preocuparse por estos casos, el accionar judicial no se muestra diferente y el signo común a todos los casos es la impunidad: en los casos caratulados como suicidios, como generalidad la justicia provincial no pone en duda la versión policial y los casos se cierran, inclusive en casos en los cuales las familias señalan múltiples irregularidades en el accionar policial y antecedentes de golpizas y/o amenazas hacia las víctimas.

En cuanto a los demás casos, no hay un solo condenado en la provincia por esas muertes, ni hay casos que estén en condiciones de ser elevados a juicio. Sin embargo y más allá de las versiones oficiales que se construyeron en cada caso en particular, las cifras son elocuentes si se analizan en comparación con las estadísticas que difunden diferentes organismos estatales y mixtos acerca de la problemática de las muertes ocurridas en distintas jurisdicciones bajo guarda del Estado.

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Informes, estadísticas y cifras negras: las muertes bajo responsabilidad del Estado.

En nuestro país existen diferentes ámbitos de detención: el Servicio Penitenciario Federal, con sus penales distribuidos en 13 provincias y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; Servicios Penitenciarios Provinciales, comisarías de cada una de las policías provinciales, institutos de menores de diferentes sistemas penales juveniles o de “rehabilitación”.

Durante años organismos de derechos humanos han venido denunciando la gravedad y la sistematicidad de la tortura y la violencia como práctica en los lugares de detención, con una consecuente cifra de muertes de detenidos por esa y otras causas.

Recientemente, y muchas veces a partir de la suscripción de acuerdos internacionales, el Estado Nacional junto a algunos provinciales comenzaron a generar algunos mecanismos como la creación de la Procuración Penitenciaria de la Nación y comisiones provinciales contra la Tortura, o el otorgamiento de atribuciones a organizaciones como la Comisión Provincial por la Memoria de Buenos Aires para intervenir y realizar relevamientos acerca de la situación de los derechos humanos en ámbitos de encierro.

Manos rejas Infojus AMPLIADA

Varios de estos organismos difunden informes periódicos que permiten ver en parte la dramática situación de los lugares de encierro, en los cuales el hacinamiento, el maltrato, la deficiencia alimentaria, la arbitrariedad con que son tratadas las personas encerradas son cuestiones naturalizadas y cotidianas.

En todos los informes elaborados por organizaciones que abordan la situación de los derechos humanos en contextos de encierro -en el que se incluyen las muertes ocurridas en prisión y sus diversas causas- es común el señalamiento que se realiza acerca de la oscuridad que reina cuando se intenta investigar el tema. Los mecanismos de ocultamiento que se imponen, la persistente impunidad que rodea a los casos de malos tratos, torturas e inclusive muertes ocasionadas de manera directa o indirecta por agentes del Estado. “Deficiencias y ausencias en el relevamiento y la producción de datos” (1) caracteriza la Procuración Penitenciaria, refiriéndose inclusive a la producción de información sobre cuestiones meramente administrativas como el conteo de la población reclusa.

wandacomisaria TAMAÑO FINAL

“Cifras Negras” es la expresión más utilizada al referirse particularmente a la ausencia de estadísticas acerca de casos de malos tratos y torturas, garantizada por el miedo, la nula confianza de las víctimas en la Justicia y la impunidad.

En el caso de la provincia de Misiones no existen organismos independientes que realicen un relevamiento sistemático ni se puso en marcha la ya creada Comisión Provincial contra la Tortura, que entre otras atribuciones podría acceder a información que no se hace pública.

Esta ausencia de información sirve a las autoridades para negar la existencia del problema y afirmar, como lo hizo el ministro Franco tras la muerte de Carlos Guirula en 2014, que en Misiones no hay casos de tortura basándose en la supuesta inexistencia de denuncias.

Marcha por Carlos Guirula TAMAÑO FINAL

Desde revista superficie hemos realizado diferentes informes acerca de casos de tortura y muerte provocados por agentes del estado ocurridos en la provincia, así como de la inexplicable cifra de suicidios en comisarías provinciales, siempre con el límite de tratarse únicamente de casos que fueron publicados. Sin embargo y a pesar de este importante límite, la información publicada es alarmante.

Para comenzar a ordenar la información que permita resaltar la gravedad de la situación de los detenidos en las comisarías misioneras debemos repasar las cifras a las que se refieren los diferentes informes.

Cabe aclarar que la población reclusa en Misiones es relativamente baja en relación a otras provincias, a pesar de lo cual las cifras de muertes entre reclusos es llamativamente alta, más aún si se tiene en cuenta que en los últimos años y siempre bajo la gestión del entonces ministro Franco, todos los suicidios en celda ocurridos en Misiones se registraron exclusivamente en el ámbito de comisarías provinciales, así como la abrumadora mayoría de las muertes causadas por agentes del Estado corresponden a la policía provincial.

Jorge Franco, la policía y la Iglesia Católica AJUSTE FINAL

Población penitenciaria en Argentina: Comisarías, la zona oscura

Según el informe elaborado por la Procuración Penitenciaria de la Nación en el año 2014 -basado en información oficial- a diciembre de 2013 había en las cárceles argentinas 64.288 presos, sumando los reclusos detenidos en cárceles del Sistema Penitenciario Federal y Servicios penitenciarios provinciales (1).

De esa cantidad, en la provincia de Misiones había 1.122 presos en el Servicio Penitenciario Provincial y 205 en el Servicio Penitenciario Federal (Colonia Penal de Candelaria U17). En total 1.327 reclusos en ambos sistemas, que representan el 1,75% de la población recluida en cárceles en el país.

“Si se contabilizan las personas detenidas en comisarías de todo el país, a excepción de tres provincias que no lo informaron, los presos en 2013 ascienden a 69.706 y representan una tasa de 165 personas cada 100 mil habitantes. No obstante, la cifra no incluye personas menores de edad en centros penales de niñez y adolescencia, clínicas psiquiátricas y comunidades terapéuticas…” (2).

O sea, hubo 5.418 reclusos alojados en comisarías durante el año 2013 en todo el pais.

De esa cantidad, aproximadamente 2.178 son presos alojados en comisarías de la Provincia de Buenos Aires. El resto, 3.240 detenidos, corresponde a detenidos en comisarías del resto del pais incluyendo a la provincia de Misiones. En esta cifra no se incluye a los presos en comisaría de las provincias de Córdoba, CABA y San Luis, que no informaron sus cifras.

No hay información específica acerca de qué cantidad de presos estuvieron alojados en comisarías misioneras durante ese año, cifra que está incluida entre los 3.240 detenidos que sumaron ese año 19 provincias del pais, lo que significa un promedio de 170 detenidos en cada una de ellas en comisarías, pero sabiendo que es probable que la cifra de Misiones no se acerque a ese promedio. Si también se tiene en cuenta que la población detenida en cárceles en Misiones representa apenas el 1,75% de la total del país, es muy poco probable que la población detenida en comisarías en Misiones alcance los 200 reclusos, si bien el dato es impreciso. Lo cierto es que es casi seguro que la cifra de detenidos en comisarías en la provincia sea significativamente menor que la de 1.327 detenidos en los sistemas penitenciarios presentes en Misiones.

Como conclusión preliminar podemos adelantar, entonces, que en Misiones tenemos muchos muertos en poca población reclusa en comisarías, sobre la cual no hay información pública.

Muertes en prisión

Los números relevados por la Procuración Penitenciaria de la Nación permiten determinar que entre el año 2009 y 2013 se produjeron en el país 844 muertes de prisioneros registradas en las cárceles del Sistema Penitenciario Federal (219) y el Sistema Penitenciario Bonaerense (625), de las cuales 310 son caratuladas como “violentas” (36,72%). Esta tipología incluye suicidios y son definidas por la PPN como “aquellas que resultan consecuencia de un homicidio, suicidio, accidente, o la causa que la ha provocado resulta dudosa de determinar, pero siempre traumática” (4).

Policía en accion Coloreado RECORTE FINAL

En las cárceles federales, en las que había 9.795 presos en 2013, el 45,2% de las 219 muertes en el período 2009-2013 fueron violentas. Dentro de esa cifra, el 15% son suicidios: o sea, 31 suicidios en 4 años en una población de casi 10.000 reclusos.

En Misiones, entre el año 2009 y el 2013 en la población penitenciaria de Misiones 1.327 detenidos, se registraron 3 muertes (2 por enfermedades) y 5 intentos fallidos de suicidio. O sea, el 0,4% de los reclusos intentó suicidarse, sin éxito.

Pero asombrosamente en el otro ámbito de detención de la provincia, las comisarías, el menos conocido, al punto de que no hay información específica acerca de la cantidad de reclusos, las cifras son diferentes.

Entre el año 2009 y el año 2013 en Misiones murieron en comisaría por lo menos 16 personas detenidas, además de 5 personas que fallecieron a consecuencias de lesiones causadas por efectivos policiales, 3 de ellas murieron luego de ser liberadas por golpes recibidos en prisión. O sea, hubo 21 muertes de detenidos por la policía provincial, el 100% fueron violentas, 11 de ellas, más del 50%, fueron informados como suicidios.

Carlos Guirula ampliada RECORTE FINAL

Posteriormente, durante 2014 solamente se informó la muerte de un detenido, Carlos Guirula, a causa de una tremenda golpiza.

En 2015 se contabilizaron 4 muertes de detenidos en comisarias, de las cuales un caso, el de Antonio Lloret, fue causado por lesiones y los otros 3 fueron informados como suicidios. El caso de Lloret fue certificado por el médico policial como muerte natural por una enfermedad preexistente.

Entre 2009 y 2015, 16 de las 29 muertes de personas fallecidas en comisarías fueron reportadas como suicidios. A diferencia de lo que ocurre en el ámbito penitenciario, todos tuvieron éxito en suicidarse según la información oficial. Esa cifra es insostenible.

Caso Lloret en la tele AMPLIACION FINAL

Si así fuera deberíamos sacar varias conclusiones:

Primero, todas las muertes ocurridas entre detenidos en comisarías en Misiones son violentas. En cambio, de todas las muertes ocurridas en ámbitos penitenciarios relevadas por la Procuración Penitenciaria, las muertes violentas en el sistema federal son el 45,2 % de los fallecimientos en celda, en tanto que en el Servicio Penitenciario Bonaerense, el mayor del país, el 33,8% de las causas de muerte son violentas.

Segundo, en la mayoría de los casos de muertes de personas ya sea en celda o en otros ámbitos se trataba de personas que habían sido demoradas o detenidas por faltas, es decir, no estaban a cargo de juez alguno. Se registran varios casos de detenidos por ebriedad o por averiguaciones de antecedentes.

Tercero, la cifra de suicidios es alarmante.

El desconocimiento de la cifra total de detenidos en comisarías en Misiones dificulta el análisis. Sin embargo podemos comparar la situación con las informadas en otras provincias o en el ámbito federal.

Si creyéramos que los informes oficiales son ciertos, la cantidad de suicidios acontecidos en comisarías misioneras entre 2009 y 2015 representa mas del 55% de las causas de muerte de sus detenidos, mientras que en el ámbito de las cárceles federales no supera el 15%.

Para tener una tasa de suicidio parecida a los penales federales, las comisarías misioneras deberían tener unos 5.000 detenidos al año, cifra muy poco probable si se atiende a la baja incidencia de los reclusos misioneros en el total de la población penitenciaria del país y a que la tasa de encarcelamiento en Misiones es sensiblemente más baja que la nacional.

Veamos ahora la situación de la provincia de Buenos Aires, tal vez el ámbito sobre el que existe mayor trabajo de relevamiento e información al público, acerca del cual la Comisión Provincial por la Memoria elabora anualmente el informe caratulado “El Sistema de la Crueldad” (4).

El sistema de prisionización de la provincia de Buenos Aires es el mayor del país, no sólo por su absoluta preeminencia en materia poblacional sino también por la política de mano dura que vienen aplicando sus gestiones provinciales. Posee la tasa de encarcelamiento más alta en proporción a su población: 35 mil reclusos en el Servicio Penitenciario Bonaerense, una cifra muy alejada de los 1327 reclusos en cárceles misioneras.

A diferencia de lo que ocurre en Misiones, la Comisión Provincial por la Memoria obtiene el dato de que en las comisarías bonaerenses se mantiene detenidas a 2178 personas y se relevan sus paupérrimas condiciones de prisión, según puede leerse en el último informe.

Entre esa población detenida en comisarías, se registran en el período 2013-2014 18 muertes por diferentes causas. En Misiones, en la misma situación de detención en comisarías mueren solamente por muertes violentas 4 personas. ¿Qué es lo que hace posible que en Misiones haya un cuarto de las muertes registradas en el mismo sector de población que en la provincia de Buenos Aires, una provincia que la supera 14 veces en habitantes y más de 25 veces en población penitenciaria?

gatillo-facil FINAL

Leyendo los informes elaborados por la Comisión Provincial por la Memoria se entiende por qué el sistema de prisionización de la provincia de Buenos Aires es llamado “El sistema de la crueldad”. Pero siendo así, ¿cómo deberíamos llamar a las comisarías misioneras?

Veamos ahora el informe de otras situaciones escandalosas en materia de derechos humanos, como es el caso de la provincia de Córdoba, en la cual existe desde hace más de 20 años una política de detenciones sistemáticas de personas sin orden judicial, utilizando el Código de Faltas de la Provincia, recientemente rebautizado “Código de Convivencia”:

Marcha de la Gorra AMPLIADA

Según información brindada por algunos organismos, solamente en el año 2011 se estima que 200 mil personas fueron detenidas por la policía provincial con la herramienta contravencional, por la cual se puede detener sin más prueba que la decisión policial.

En este marco, según el Observatorio de la Violencia Institucional de la Universidad Nacional de Córdoba, se dieron en esa provincia entre 2011 y marzo de 2015, 59 muertes por “uso letal de la fuerza” por parte de agentes de seguridad del Estado, de las cuales 9 sucedieron en ámbitos de encierro penitenciarios y policiales. De ellas, 6 fueron informadas como “suicidio” (5).

En el mismo período en Misiones, sin que exista una política de detenciones masivas y con una población más de tres veces menor, se registraron 8 muertes informadas como “suicidios” en comisarías.

Comparando los casos se puede ver que las cifras presentadas por los informes oficiales son cifras imposibles. Sin embargo, a lo largo de estos años la oficina de prensa de la Policía provincial informó de cada una de esas muertes como suicidios sin que al entonces ministro Franco, ni al entonces ministro de Derechos Humanos Soria Vieta, se le muevan los esquemas o se pregunten qué sucede. ¿La Policía de la Provincia tiene especial olfato para detener suicidas?

Soria Vieta AMPLIADO

Por caso, en la provincia de Mendoza se registraron entre enero de 2014 y enero de 2015 8 casos de muertes por ahorcamiento en comisarías informados como suicidios, lo cual ocasionó la reacción del Observatorio de la Violencia de Estado en Mendoza (OVEM). Desde dicho espacio se lanzó en respuesta la campaña “Yo no me suicido en la comisaría”, con la cual se cuestiona los informes policiales.

Desde el OVEM hicieron un cálculo sencillo: contrastaron el dato estadístico con el de los diez años anteriores, en los cuales el promedio había sido de menos de dos casos por año. El contraste provocó un pequeño revuelo político tras el cual presentó su renuncia el Subsecretario de Derechos Humanos de la provincia, Juan Manuel González. Nada parecido sucedió en Misiones cuando, por ejemplo, el año 2010 concluyó con la tremenda cifra de 6 detenidos muertos en comisarías, de los cuales 5 oficialmente se suicidaron. Ningún funcionario se cuestionó si el dato no es alarmante, nadie pidió explicaciones ni hubo renuncias.

Las dudas expresadas por miembros del Observatorio mendocino bien podrían aplicarse a los casos de muerte en celda policiales ocurridas en cualquier jurisdicción: el poco tiempo que transcurre en la mayoría de los casos entre el momento de detención y de la muerte, las posiciones en que se encuentran los cuerpos que en muchos casos rozan el suelo o aparecen sentados; y el hecho de que se sostenga que se ahorcan con sus prendas.

Está visto que los informes oficiales pueden distorsionar la realidad. No olvidamos que en el caso Wasyluk, molido a golpes en Oberá, la policía informó que se había quitado la vida. Tampoco que en el caso de Hernán Céspedes el dictamen final emitido por la Gendarmería dice que se suicidó, sin que se pueda entender cómo llegaron a tal conclusión cuando no pudieron peritar el cordón con que supuestamente se ahorcó porque el Juzgado lo perdió y que no se pudo hacer la pericia del lugar porque la celda en que estuvo detenido fue refaccionada con anterioridad. O el caso de Natalia Almada, supuestamente ahorcada con su propio corpiño, cuando tenía el suyo puesto y otro en el cuello. O el caso de David Franco, reiteradamente amenazado de muerte y enviado al hospital por una golpiza policial antes de ser detenido y suicidado. O como ya mencionamos en el caso Lloret, brutalmente golpeado, en el cual el médico policial certificó su muerte natural.

Sin embargo, si ahondamos en la indagación, aún con muy pocos elementos podemos ver que todas esas muertes pueden ser puestas bajo sospecha.

Basta de gatillo fácil

(1) Los sucesivos informes anuales pueden consultarse en http://www.jus.gob.ar/areas-tematicas/estadisticas-de-politica-criminal/mapa.aspx
(2) http://www.jus.gob.ar/media/2736750/Informe%20SNEEP%20ARGENTINA%202013.pdf
(3) Procuración Penitenciaria de la Nación http://www.ppn.gov.ar/sites/default/files/Actualizaci%C3%B3n%20estad%C3%ADstica%20carcelaria%20%20DEPTO%20INVESTIGACIONES.pdf
(4) Los informes elaborados desde el año 2004 pueden leerse en http://www.comisionporlamemoria.org/comite/index.php?id=informes
En el año 2015 se presentó la edición IX.
(5) http://www.unc.edu.ar/extension/vinculacion/observatorio-ddhh/mapa-violencia

Notas relacionadas:

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http://revistasuperficie.com.ar/una-gestion-manchada-con-sangre.html
http://revistasuperficie.com.ar/lo-que-mata-es-la-impunidad.html
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