Violencia Institucional y abuso de poder en las aulas: los derechos conquistados no se negocian

Últimamente, el caso del profesor Monte, quien encerraba a alumnos de la carrera de Comunicación Social bajo llave durante sus clases, está volviendo a poner en discusión otras formas de ejercer la violencia. Luego del hecho, los estudiantes se reunieron y expresaron a las autoridades de su carrera que el profesor no sólo los encerraba, sino que además tenía como práctica cotidiana acosar a sus alumnas y realizar comentarios sexistas y discriminatorios en cuanto a la condición sexual, física y/o política de los estudiantes. El primero de septiembre se realizará una Sesión Extraordinaria del Consejo Directivo, para definir si avanza o no el pedido de Juicio académico presentado por los alumnos.

Por Asamblea Interclaustro de Comunicación Social (*)

La violencia de género es uno de los temas más candentes en nuestra agenda mediática. Los juzgados reciben cientos de denuncias por día de hombres y mujeres que viven el hostigamiento de sus ex o actuales parejas. Socialmente estamos despertando de este flagelo, que antes lo considerábamos perteneciente al espacio íntimo y familiar de cada persona. Hoy, gracias a las diferentes organizaciones de DDHH, feministas, estudiantiles, etc. ha logrado salir a la luz y se ha colocado dentro de la órbita social. El problema de la violencia de género no es un problema individual, sino colectivo. Si bien hoy poseemos mecanismos legales para contrarrestarlo, aún quedan espacios donde se debe luchar para la desnaturalización de estas prácticas abusivas.

La violencia, sabemos, se expresa de diferentes formas. La física puede llegar a ser la más visible, pero hay otras formas, mucho más arraigadas, que todavía nos cuesta identificar.

Últimamente, el caso del profesor Monte, que se generó en la FHyCS de la UNaM, está volviendo a poner en discusión cuáles son estas otras formas de ejercer la violencia. Los medios destaparon la olla al publicar que estudiantes de Comunicación Social denunciaron a un profesor por atentar contra el derecho legítimo de éstos a la libre circulación y el acceso a la educación, tras haber cerrado con llave la puerta de un aula, mientras daba clase. La cuestión empeoró cuando quienes intentaban ingresar fueron expulsados, utilizando la fuerza física.

Luego del hecho, los estudiantes se reunieron y expresaron a las autoridades de su carrera que el profesor no sólo había reaccionado de tal forma, sino que además tenía como práctica cotidiana acosar sexualmente, y realizar comentarios sexistas y discriminatorios en cuanto a la condición sexual, física y/o política de los estudiantes. Todo esto provocó que las víctimas se organizaran en una Asamblea Estudiantil, para exigir el Juicio Académico que determine la expulsión del docente de la universidad. El primero de septiembre se realizará una Sesión Extraordinaria del Consejo Directivo, para definir si avanza o no ese Juicio académico.

Pero lo que realmente el Consejo deberá definir es qué hacer ante la problemática de la violencia, en sí. En este caso estamos frente a lo que denominamos Violencia Institucional. Acá no se está discutiendo si el profesor sigue o no trabajando en la universidad, la veracidad de los testimonios o si es exagerado el pedido de los estudiantes; el quid de la cuestión es cuál será la postura que asumirá la institución ante persistentes actos de violencia y de abuso de poder.

Humanidades adhirió a la marcha Niunamenos 2016.
Humanidades adhirió a la marcha Niunamenos 2016.

“Todavía las instituciones públicas tenemos mucho que mirar hacia dentro… Todos tenemos una gran responsabilidad. Y una primera gran responsabilidad es escuchar al otro y pensar que el otro está diciendo la verdad… Si una persona nos cuenta es porque nos está pidiendo auxilio”, expresaba la actual decana de la FHyCS, la MG. Gisela Spaciuk, en una nota realizada por un medio local, el 22 de abril del 2013. En aquella oportunidad, la funcionaria se refería a su investigación sobre la problemática de la violencia de género y destacaba la importancia de las relaciones primarias, es decir, cómo otros sectores sociales (públicas, privadas, educativas, familiares, etc.), son determinantes al momento de ayudar o no a la víctima. Y hacía foco en la responsabilidad que le atañe a una institución pública educativa, como la FHyCS, ante situaciones como ésta.

Luego de tres años, y en el año que desde la institución se pretende aprobar un proyecto de protocolo contra las violencias de géneros, la decana debe afrontar denuncias que implican a un docente, que además pertenece a su línea política. ¿Cuál será su dictamen? Hace unos días, se publicó en el boletín oficial de la facultad, que dará curso a la investigación, para que el asunto sea resuelto lo antes posible. “Asimismo, ratificamos nuestro compromiso de investigar y esclarecer lo sucedido entendiendo que es necesario e imperioso resolver la situación conflictiva suscitada”, dice el comunicado de Decanato. De acuerdo con el régimen disciplinario recientemente aprobado, esa investigación debe realizarse mediante un Juicio Académico, porque se trata de hechos que lesionan derechos básicos de las personas. En tal sentido, se llamó a la conformación de un Tribunal Académico, por lo que es posible pensar que el Juicio está en puerta. Pero nada sabremos hasta el primero de septiembre. Sí sabemos que la funcionaria está totalmente en desacuerdo que estos hechos sean publicados y denunciados en los medios de comunicación, por considerar que esto mancha y agrava la imagen de la institución y su gestión.

Qué dicen los estudiantes de Humanidades
Por parte del Centro de Estudiantes, no queda muy claro cuál es su postura. Si bien han expresado su rechazo hacia el abuso de poder y ha habido algún que otro acercamiento hacia los estudiantes de Comunicación Social, también acompañan la intención de la decana a que esto sea tratado dentro de la esfera académica. “Creemos en las vías institucionales y en el co-gobierno universitario para que éste pueda tomar decisiones pertinentes al tema y que las cuestiones de la Universidad se resuelvan en la Universidad”, dice el Facebook oficial de la agrupación que dirige el Centro (Frente Estudiantil). La última información que se maneja es que tras haberse convocado una Asamblea General (en la que participaron todas las carreras), los representantes estudiantiles dentro del Consejo (pertenecientes a las agrupaciones Muro, Frente Estudiantil y Carlos Terezcuk) dijeron que iban a “evaluar” si apoyan o no el pedido del juicio académico. Por lo pronto, la Asamblea Interclautro de Comunicación Social cuenta con la solidaridad de compañeros de otras carreras, ya que aseguran, el abuso de poder es una práctica cotidiana en las aulas de Humanidades. Desde la Asamblea Intercalustro se convoca a referentes estudiantiles, compañeros, docentes, no docentes y a la sociedad en general, a presenciar la Sesión Extraordinaria del Consejo Directivo, el primero de Septiembre a las 9 horas, en el que se tratará el caso Monte.

Por qué el Juicio Académico
No es la intención castigar u hostigar a una persona en particular, la intención es pedir justicia por todas aquellas víctimas que por miedo no han podido defender sus derechos, que por miedo no han podido exigir respeto, que por miedo se han callado y que por miedo han dejado la carrera. La intención es dejar asentado un antecedente importantísimo ante hechos de abuso de poder y todo tipo de violencias.

Como ya lo mencionamos, la violencia de género, como la violencia en sí, es un tema que hoy está en agenda, y es un tema sensible en la sociedad argentina. No hace falta ver los índices de femicidio en ningún organismo oficial; sólo debemos estar frente a un medio de comunicación y ver las reacciones que han provocado los comentarios de un referente del rock, como Gustavo Cordera; o la denuncia al profesor Dante Palma por abuso de poder y violencia de género, realizada por alumnas de la carrera de Filosofía y Letras de la UBA. Quizás la sociedad en general y el estudiantado en particular, comprendió que los derechos conquistados no se negocian. Retomando las declaraciones de la decana, finalmente nos preguntamos ¿mirará o no mirará, hacia adentro, la institución que ella dirige?

Monte (abajo, izquierda) y la Decana Gisela Spasiuk (arriba, derecha) integran el mismo espacio político.
Monte (abajo, izquierda) y la Decana Gisela Spasiuk (arriba, derecha) integran el mismo espacio político.

(*) Un aporte para la reflexión producido por la Asamblea Interclaustro de Comunicación Social